Pobreza que lastima

Crece el problema de las invasiones en el Periférico

Una mujer y su hija entran a su vivienda hecha de palos, cartón, trozos de tela y plástico y otros materiales más de desecho. En la imagen de la derecha, una mujer camina por una vereda del asentamiento, que carece de todos los servicios

La migración hacia Mérida, por parte de familias provenientes del interior del Estado y de entidades federativas vecinas, aumentó el problema de las invasiones de terrenos en las zonas marginadas de esta capital.

Lo anterior es más notorio en el sur de esta ciudad, en las proximidades del Anillo Periférico, donde puede verse incluso “fraccionamientos” completos formados por refugios precarios, insalubres, inhabitables e inseguros.

Esos asentamientos irregulares se deben a la demanda de vivienda barata, y ante la falta de ésta surgen invasiones en terrenos abandonados por sus propietarios.

Parte de esas tierras son del Instituto para la Vivienda de Yucatán (IVEY), dependencia a la que recalan jefes de familia y amas de casa pidiendo regularizar las ocupaciones o cuando menos tener garantía de que no serán desalojados por agentes policíacos y funcionarios de esa dependencia.

La inseguridad sobre la tenencia de esa tierra es otra explicación a la cantidad de “casas” endebles construidas con palos, cartón, trozos de tela y plástico y otros materiales más de desecho.

Sus moradores no se arriesgan a invertir los pocos recursos económicos que tienen para hacer una construcción más segura, ya que lo perderían todo si son desalojados y sus hogares desmantelados o derribados.

Además, el alto nivel de delincuencia y la escasa vigilancia policíaca en esas zonas dejan expuestas las propiedades a robos.

Una de las recientes victimas de ese delito es Marbella Félix Pozo, originaria de Tabasco, madre soltera y una de las colonizadoras de la colonia La Guadalupana, a donde arribó hace 15 años.

Dijo que el martes por la noche le robaron la mercancía que ella vende en las calles a bordo de un triciclo. También se llevaron una bicicleta y la mochila escolar de uno de sus hijos.

La vigilancia policíaca, el servicio de transporte público, la electricidad, el agua potable, la pavimentación de calles y la construcción de aceras son otras demandas.

-Necesitamos vigilancia policíaca, aquí hay muchos terrenos abandonados -dijo Mercedes Chacón Dzul, quien camina 10 cuadras bajo el sol, desde su casa hasta el paradero del autobús, en el Periférico. Para las mamás con hijos pequeños o que llevan bolsas con el mandado esa caminata es un martirio.- Hansel Vargas Aguilar

Obras de la Comuna

Mejoras en esas zona.

El Ayuntamiento informó de obras que ya realizó en zonas marginadas para reducir el rezago que afecta a las familias que las habitan.

La Guadalupana.

En el caso concreto de la Guadalupana, informó que amplió en 200 metros la red eléctrica y 400 la del agua potable. Hizo dos kilómetros de aceras y guarniciones, 2,000 m2 de calles pavimentadas y 12 pozos de drenaje.

La vivienda

Ahí construyó cuatro casas para igual número de familias y a otras dos les puso techo. En total, en La Gudalupana ya invirtió $2.7 millones.

Los más afectados.

En un recorrido por la zona se observó que los niños son los más afectados por las invasiones y asentamientos irregulares. Ellos crecen en ambientes insalubres, expuestos al sol, la lluvia, el frio y las enfermedades.

Hacinamiento.

En los refugios que sirven como casas prevalecen la insalubridad y el hacinamiento.




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