Niños con nueva vida

Niños con nueva vida

Dan en adopción a los primeros 20 pequeños en 2014

El 20 de marzo pasado el Sistema DIF de Yucatán concretó las primeras 20 adopciones infantiles de 2014, con lo cual niños y niñas desamparados iniciaron la construcción de una historia cobijada por la generosidad de sus nuevos papás.

El director general del DIF Yucatán, doctor José Limber Sosa Lara, no borra de su mente a la joven que salió del Caimede cuando era niña y que, gracias a la adopción, hoy está a un paso de tener su título de Licenciada en Psicología. Tampoco olvida la frase de una niña que le ablandó el corazón cuando le estrechó la mano y le dio las gracias por sus papás.

“Una adopción no deja de emocionarte porque se convierte en una oportunidad de una mejor vida para el niño o la niña”, indicó Sosa Lara. “La mejor satisfacción en las adopciones es que restableces los derechos infantiles y contribuyes para que cambie la historia de los niños que han sufrido”.

Las historias que escucha y ve el director del DIF sobre los niños adoptados le ha hecho comprender que en esta tarea el gobierno no puede sólo y la generosidad de la sociedad es fundamental para desmitificar la adopción. Sin embargo, todavía falta desterrar la idea de que la adopción sólo debe ser de bebés porque hay una rápida adaptación a su nueva vida familiar y pueden ser educados sin problemas.

Quienes piensan en la adopción de bebés o niños pequeños deben abrir un poquito más su corazón y pensar en los niños de 7, 8, 9, 10, 11 y 12 años que están en espera y desean una oportunidad para tener un desarrollo humano, familiar y académico que les cambie la vida por completo.

El Día de la Adopción se celebra en el mundo el 19 de marzo. Un día después, el DIF Yucatán entregó 20 niños a sus nuevas familias. De esos 20 infantes, 12 fueron varones y 8 mujeres. De este grupo 8 menores dijeron adiós al Centro de Atención Integral al Menor en Desamparo (Caimede) donde estaban internados.

Otros 37 niños y niñas víctimas de malos tratos fueron entregados en custodia a familiares cercanos porque sus padres “no son aptos para tenerlos”.

Al menos otros 24 matrimonios o personas solventes están en espera de adoptar un niño o niña en Yucatán por medio del Sistema DIF, pero sus solicitudes están en análisis y en proceso para que cumplan los requisitos que exige la dependencia estatal antes de formalizar la entrega de los menores.

La maestra María Cecilia Peniche Mendiburu, directora del Caimede, dice que la institución proporciona un ambiente de hogar a los niños en resguardo, los cuida y vigila que se respeten sus derechos, les da educación, salud, diversión y convivencia con gente altruista, pero reconoce que todo ese buen ambiente no es igual al cariño de una familia.

“Los chicos están deseosos de tener una familia, de tener un papá o mamá”, señaló. “Cuando ya están listos para la adopción nuestro equipo de psicología los prepara para su nueva vida. Ellos están acostumbrados a las visitas, a los regalitos, al trato de personas altruistas, a los paseos y logramos que superen su depresión, sentimientos de rechazo o malos tratos que recibían en sus hogares”.

Durante el seguimiento de la adopción ve que los niños adoptados se vuelven más seguros, contentos, con esperanzas y con nuevas experiencias positivas que relatan con alegría, como paseos, visitas al supermercado, asistencia a la escuela.

“Se ve la felicidad de los niños y los padres adoptivos, ambos cambian sus vidas”, dijo.- Joaquín Chan Caamal

Caimede | Trabajo

Desde que los niños ingresan al Caimede esta institución busca cambiar la vida de dolor de los infantes.

Deseos

Los niños abandonados están deseosos de que los adopten y la dirección aplica programas para que los infantes no vuelvan a pasar lo que vivieron en sus hogares o calle.

Felicidad

La percepción del Caimede es que en una adopción, tanto el niño como los padres adoptivos son felices. Por lo tanto, la adopción si es funcional.

Adaptación

Los niños, según expertos, suelen adaptarse a su nueva vida y a sus nuevos padres.




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