La democracia mexicana

La democracia mexicana

En su discurso de Gettiysburgh, Abraham Lincoln dijo que la democracia era el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Acá, en nuestro país, quizá sería mejor decir que es el gobierno “del pueblo”, por los partidos políticos y para los partidos políticos. El mismo Abraham Lincoln definió la democracia en 1863 como el gobierno de la mayoría con respeto a los derechos de las minorías. En este tenor, en México pudiera definirse como el gobierno del partido mayoritario sin respetar los derechos de las minorías. Así, también dijo: La demagogia es la capacidad de vestir las ideas menores con palabras mayores. En nuestro medio, los políticos nos dicen que vendiendo o privatizando o cediendo la soberanía del petróleo bajará el precio del gas, de la luz o de la gasolina, que todo es por nuestro bien, que aumentarán los empleos, etcétera, pero en la práctica no sucede cambio alguno, ni trabajo, ni sueldos ni disminución de precios. En este concepto, el mismo Lincoln dijo: Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo, pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo. En nuestra tierra, Yucatán, también hay democracia “a la mexicana”, con mejoría económica y social, al cambiar de sede el Paseo de Carnaval o rellenar el paso deprimido, o tardarse demasiado en terminar la remodelación de la 60 norte o hacerse el sordo con la Sidra Pino o la rectificación de medidas de Cordemex, o cambiar las lámparas chinas, únicamente que la mejoría se reflejó en el bolsillo de unos cuantos, empresarios, políticos y prestadores de servicios, los demás, la mayoría, nos quedamos igual y para todos los que no están de acuerdo conmigo me despido hoy repitiendo, una vez mas a Lincoln, quien dijo: La probabilidad de perder la lucha, no debe disuadirnos de apoyar una causa que creemos justa. -Agustín Medina Burgos; agustinmebu@hotmail.com; Mérida, Yucatán




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