Extenso fenómeno

La "gasolina sucia" afecta el sureste y el norte del país

Un empleado  despacha combustible en una gasolinera de la ciudad

El fenómeno de la extraña “gasolina sucia”, que dañó cientos de bombas de gasolina de los automotores, afectó a los estados del Sureste y algunas entidades del norte del país, según se informó en forma extraoficial en el ramo automotriz.

Una de las coincidencias en los estados donde se detectó la “gasolina sucia” es que todos son afectados por un calor extremo, lo que genera una rápida evaporación de los combustibles.

Presuntamente Petróleos Mexicanos empezó “el tratamiento de la gasolina” en el mes pasado cuando se registraron las temperaturas más altas. Seleccionó los estados con calor extremo y en esos lugares suministró el combustible tratado con aditivos que evitan la rápida evaporación de la gasolina.

Quienes saben de ese tratamiento comentaron que no es nuevo el procedimiento para evitar la rápida evaporación de la gasolina, pero en esta temporada algo se salió de control o hubo un sumistro de aditivos fuera de los estándares que permiten que la contaminación sea invisible y no cause daño.

Lo que sí es real y se palpa hoy día en los talleres automotrices de la ciudad es que a raíz de las denuncias públicas de la “gasolina sucia” las quejas, reclamaciones y cambio de bombas de gasolina disminuyeron notablemente.

La alta demanda de bombas de gasolina puso en aprietos a las agencias automotrices porque no tenían tales cantidades en sus refaccionarias. Tuvieron que solicitar remesas extras de equipos a sus oficinas centrales para atender la demanda.

Se informó que una gran cantidad de bombas reemplazadas fueron por garantía, lo que ocasionó pérdidas a las empresas porque fueron sin costo y la pieza original y el trabajo superaba los $15,000 por unidad.

Ante la dimensión del problema, las agencias distribuidoras de automóviles de Yucatán se unieron, recabaron la información, la conjuntaron en un sólo reporte y con base en el análisis técnico-mecánico iniciaron una serie de gestiones ante Pemex para que respondiera por el daño.

Pemex lo niega

Las fuentes informaron que los concesionarios de las agencias automotrices han sostenido varias reuniones con funcionarios de Pemex y sus funcionarios niegan la responsabilidad de la “gasolina sucia”, pero los distribuidores insisten de que la empresa es la responsable de estos daños a los automóviles y continúan sus reclamaciones.

La pugna y el debate entre ambas partes continúa, pero aún no hay un responsable confeso.

Los directivos de las agencias locales analizan la posibilidad de llevar a los tribunales el caso de la “gasolina sucia” porque hay evidencias de que la contaminación es responsabilidad de Pemex.- Joaquín Chan Caamal




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