El Isstey, un entuerto

El Isstey, un entuerto

Los responsables de la crisis tienen nombre y apellido

Arriba, vista de la afluencia de visitantes al balneario del Isstey en las vacaciones. Debajo, Guillermo Vela Román, coordinador del Frente Cívico Familiar, agrupación que advirtió en 2009 del despilfarro en el gobierno de Ivonne Ortega y ahora habla del desvío de recursos en ese instituto

En la crisis del Isstey “no se puede soslayar la responsabilidad del gobernador Rolando Zapata Bello, ni del actual director del instituto, Ulises Carrillo Cabrera; de su ex director Nerio Torres Arcila, de la ex gobernadora Ivonne Ortega Pacheco y varios de sus funcionarios”, afirma Guillermo Vela Román, uno de los coordinadores del Frente Cívico Familiar (FCF).

“Ellos son los que deben de aclarar este entuerto ante la sociedad”, dice.

Vela Román y otros integrantes de esa agrupación, que han seguido de cerca el tema del Isstey, junto con varias agrupaciones cívicas, comentan la entrevista del Diario a Carrillo Cabrera, publicada en días pasados, donde el funcionario sostiene que la deuda del gobierno con el instituto no es su principal problema, sino el descontrol financiero y administrativo del organismo.

En la entrevista, Carrillo Cabrera reconoce también que el gobierno anterior dejó de pagar al Isstey más de $2,125 millones, por concepto de cuotas y otras aportaciones, y que el destino de ese dinero no se puede conocer porque pasó a la partida de gastos de libre disposición.

“No se vale decir esto -responden los directivos del FCF-, claro que puede saber. Tampoco se deben aceptar las declaraciones del director del Isstey sobre el manejo discrecional y licencioso de los recursos del instituto en el gobierno anterior, ya que él ordenó una investigación para conocer a los responsables de ese descontrol”.

Al respecto, Patricia McCarthy Caballero, también integrante del equipo coordinador del FCF, afirma que las declaraciones de Carrillo Cabrera en el sentido de que la deuda del gobierno no es lo más grave para el instituto, sino el descontrol en sus cuentas, “es un reconocimiento claro de su parte de que cuando llegó al puesto, en enero de 2013, encontró las finanzas y la estructura del Isstey hechas un desastre”.

Sin embargo, añade la señora McCarthy, Carrillo Cabrera no aclara en la entrevista las causas de ese mal manejo administrativo.

“Si vio algo malo en el proceso de entrega-recepción debió de ordenar una investigación, incluso la ley lo obliga a hacerlo, pero no lo hizo”.

“El desorden en el Isstey es tan grande -señala por su parte Alberto Arjona Ordaz, otro directivo del FCF- que en la reunión que sostuvimos integrantes de varias agrupaciones cívicas con Ulises en abril, éste nos puso como ejemplo de ese desorden el Cendi de Oxkutzcab, construido para 200 niños, pero usado sólo por ocho”.

“Nos dijo, con mucho orgullo, que él mandó cerrar ese Cendi por incosteable”, recuerda Arjona Ordaz.

“Entonces la pregunta es: ¿quién tomó la decisión de invertir los escasos recursos del Isstey en una obra de este tipo? ¿Nerio Torres? No lo sabemos, pero si es así, debe decirse…”

Por esto es necesario la investigación, insiste Patricia McCarthy. “Eso permitirá al ciudadano, en el futuro, determinar si una persona es apta para ocupar un cargo público, porque hay quienes pasan por las instituciones, la dejan en una situación terrible, y no pasa nada; y las irregularidades ni siquiera salen a la luz pública, y no obstante eso, al poco tiempo, se vuelven a postular para otros cargos, derrochan dinero en una campaña plagada de mentiras y el ciudadano sigue sin tener elementos de juicio para decidir si debe votar por él o no”.

McCarthy Caballero también refuta las declaraciones de Carrillo Cabrera cuando dice que el gobierno anterior dejó de pagar sus compromisos con el Isstey por falta de liquidez, y que ese dinero que no se pagó se gastó en rubros que no se pueden conocer, porque fueron a la partida de gastos de libre disposición.

Pero esto es mentira, dice la dirigente del FCF. “Sí se pueden conocer, porque cuando alguna dependencia necesita dinero, pide una ampliación presupuestal y, como requisito, presenta un documento con el monto, el destino del gasto y la justificación, aunque sea falsa”.

“Pero ahora Carrillo dice que el dinero que se debió de pagar al Isstey se mandó a una buchaca virtual, la partida de gastos de libre disposición, donde no es posible identificar el origen de los recursos ni su destino final y, por lo tanto, tampoco nadie puede ser sancionado”.

No se vale decir eso cuando es dinero público, agrega el profesor Vela Román. “Lo que Carrillo Cabrera nos está diciendo es que pueden desviar recursos del Isstey o de otra entidad, mandarlos a la partida de libre disposición y gastarlos en lo que se les dé su regalada gana”.

Según Vela Román, otra declaración increíble de Ulises Carrillo es la que recuerda que el Isstey tiene un gasto anual de $1,900 millones e ingresos de $700 millones. “¿Qué tipo de administración es ésta, que no sólo es deficitaria, sino además permite que se lleven el dinero de las cuotas?”, pregunta el dirigente cívico.

Nosotros en el FCF, agrega, advertimos el despilfarro en el gobierno de Ivonne Ortega desde 2009, “principalmente en comunicación social y en la oficina de la gobernadora, a cargo, por cierto, de Ulises Carrillo. Desde entonces las cosas ya pintaban mal. Ahora sabemos cómo terminaron”. Continuará.- HERNÁN CASARES CÁMARA

Gobierno | Baja calidad de los funcionarios

Uno de los coordinadores del Frente Cívico Familiar, Guillermo Vela Román, advierte sobre la impunidad del gobierno anterior.

¿Y los responsables?

El desvío de recursos en el Isstey y en otras dependencias del gobierno anterior, dice, es muy evidente, pero todos se preguntan, ¿dónde están los funcionarios responsables de esas anomalías?, ¿dónde está el Congreso, que es la máxima autoridad del Estado, encargado de vigilar la aplicación de los recursos públicos, incluyendo los del Isstey? No ha movido un solo dedo.

Poco respeto

Según Vela Román, todo esto del Isstey y de los desvíos de Ivonne Ortega “son un enorme aviso que nos permite ver la baja calidad de los funcionarios públicos y el poco respeto que nos merecen”.

Promesa

En este sentido, “Rolando Zapata está faltando a su famosa frase de combatiremos ferozmente la corrupción, pronunciada en sus mensaje de toma de posesión”.

Hueco

“Nuevamente vemos, por desgracia, que no hay ningún funcionario sancionado del antiguo gobierno, pese a tremendo hueco económico que dejó”, apunta el coordinador del Frente Cívico Familiar.




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