Denuncian un “compugate” en Yucatán

La inmensa mayoría de los que solicitan una laptop reprueba el examen porque es de tecnicismos, no práctico

Imagen de archivo de la entrega de computadoras en la comunidad de Yaxkukul

Profesores y profesoras de Yucatán bautizaron como el “compugate” la distribución de computadoras laptop que realiza el gobierno del Estado por lo malicioso del examen teórico para obtener dicho aparato electrónico.

De boca en boca, en las redes sociales, en WhatsApp y todos los medios a su alcance los profesores y profesoras comentan el alto porcentaje de docentes que no aprueba la evaluación por la complejidad, tecnicismo, términos y hasta descripción de herramientas y aplicaciones que sólo podrían saber quizá aquellos que estudiaron tecnologías de la información, que generalmente es una carrera de cuatro años.

Los profesores son expertos en el manejo de las computadoras pero en forma operativa, práctica y empírica. Es decir, los docentes son capaces de manejar y crear en las computadoras en los diferentes programas, pero no pueden explicar y menos conocer los tecnicismos de los aparatos porque no lo estudiaron. El supuesto temario de 20 hojas disponible en la red para dicho examen no tiene claridad, cada quien lo interpreta como lo entiende y al momento del examen en la Universidad Tecnológica Metropolitana la inmensa mayoría reprueba.

Esta evaluación para obtener la laptop encendió la chispa de la inconformidad en el magisterio y los docentes empiezan a especular de que el examen es un pretexto porque no hay suficientes laptops, que ya se repartieron a los incondicionales y que es un ensayo de la estrategia que usará la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría de Educación de Yucatán para evaluar la permanencia de los profesores.

Aquí el sentir de un inconforme:
En Yucatán, en años pasados, se crea el fideicomiso del programa para la entrega de equipo de cómputo a docentes de educación básica.

En un inicio se comunica que se invierten los millones de pesos a una tasa de interés, con el objetivo de aumentar el presupuesto y así dotar en su TOTALIDAD al sector docente de educación básica de lap-tops. Ahora, en la radio y demás medios se le engaña a la sociedad diciendo que cada docente recibirá dicho beneficio, lo cual es una vil patraña del gobierno. Ya que la entrega de las computadoras se somete a un examen absurdo de carácter punitivo y retrógrado. Por ejemplo, si se requiere una licencia de conducir, al ciudadano se le aplica un examen práctico, en donde demuestre las diversas destrezas necesarias, como arrancar, estacionarse y reglamento vial. Pero no se le hace preguntas especializadas como: ¿Que es el pistón, las válvulas, los cilindros, el árbol de levas, etc? debido a que carece de indispensabilidad.

Bueno, en el caso del examen de cómputo, las autoridades difunden que es un examen práctico, pero ello queda lejos de la realidad, ya que un examen práctico debería comprender el manejo de la computadora como encendido-apagado, elaboración y respaldo de documentos y navegación en los distintos directorios. Más sin embargo, el examen punitivo, que el mismo gobernador reprobaría, hace preguntas que no se centran en el carácter práctico, tales cómo deber conocer diversos sistemas operativos como Linux, etc. Cuando al fin de cuentas te van a dar Windows otra pen… que hacen en dicho examen es poner gráficos de Microsoft 2007 siguiendo paso a paso para realizar una tarea, cuando se puede hacer dando un simple clic en un ícono.

Con todo lo mencionado se evidencia que ese examen es un embudo económico para un fraude y atentar con lo más sagrado las personas: SU EDUCACIÓN. Y suponiendo que un docente no sepa usar la computadora, con más razón se le debería dar para que aprenda a manejarla. En Yucatán el cuerpo docente realiza sus diversos escritos en Word, hace presentaciones en Power Point, registra calificaciones en Excel, ¿Entonces cómo usan esos programas?

Y que le quede claro al gobierno, que su obligación es dotar de recursos en su TOTALIDAD a los docentes, ya que eso alardea en su reforma laboral educativa.- Joaquín Chan Caamal.




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