Conserva la esperanza

Conserva la esperanza

Tener un cuarto propio, el sueño de una niña enferma

Los esposos María Estela Chan Uc y  Francisco Canché Pech con su hija Jéssica, quien padece leucemia linfoblástica, en su casa de Granjas

Algunas veces las personas nos sentimos desafortunados por no conseguir lo que queremos, por la pérdida de un objeto o quedarnos sin empleo; sin embargo, la situación que vive la familia Canché Chan rebasa cualquier infortunio: el pasado 12 de diciembre los médicos del hospital Agustín O’Horán les informaron que a su hija de seis años sólo le quedan seis meses de vida.

La señora María Estela Chan Uc, madre de la pequeña Jéssica Zacil, quien padece leucemia linfoblástica, dice que se derrumbó cuando los médicos le dijeron que ya no había nada que hacer por su hija, que lo mejor era que la llevaran a su casa a la bendición de Dios.

El padre de la menor, Francisco Canché Pech, de 40 años de edad y que actualmente trabaja como ayudante de albañil, mencionó que les dieron la opción de aplicarle una quimioterapia más pero con el riesgo de que su cuerpo no la soportara.

La pareja

Originario del pueblo de Yokdzonot, el padre de familia comentó que desde los 15 años se fue a trabajar a Cancún, donde tenía un buen empleo en un restaurante, allí conoció a su esposa, quien es originaria de Mayapán, se casó y tuvieron tres hijos Merci Alejandra, de 16 años; Francisco Joaquín, de 12, y su “princesa divina” de seis años.

Mencionó que gracias a su trabajo como cocinero logró obtener una casa en Cancún, le puso piso nuevo y estaba haciendo varias mejoras cuando su hija en ese entonces de tres años comenzó a tener calenturas que los médicos no lograban controlar, cuando le hicieron estudios, los especialistas les dieron la mala noticia que la pequeña Jéssica padecía leucemia linfoblástica aguda.

La recomendación de los doctores fue que la trajeran a Mérida porque en Cancún los tratamientos son muy caros.

Cuando llegaron a Mérida empezaron a rentar casa en la colonia Bojórquez para poder estar cerca del hospital, después pidieron apoyo y el gobierno del Estado les otorgó una casa en la colonia Reparto Granjas donde viven actualmente.

Dejó la escuela

La pequeña Jéssica ya estaba en primero de primaria, pero como se le cayó el cabello dejó de ir a clases porque los niños se burlaban, tampoco la dejan ir al parque por el riesgo de que se caiga, ya que está muy débil, pero para que no se aburra su padre le construyó “un parquecito” en una esquina del patio de la casa.

Es un tapanco de madera que tiene una escalera para subir, la proa de un barco pirata en la parte de arriba y un columpio debajo, que es el sitio preferido de la pequeña Jéssica.

María Estela dice que el sueño de su hija es tener su recámara en el segundo piso para ella sola, “desde allí quiero salir a ver los mariachis cuando cumpla 15 años”, le dice Jéssica a su madre, que no pudo evitar el llanto al comentarlo.

La niña no se conforma y le dice “Si no puedes hacer mi cuarto entonces cómprame mi sala para sentarme a ver la televisión”.

Para poyar a la familia puede comunicarse al teléfono 9992-23-20-40.- Alejandro Moreno Peña

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