Beneplácito en el Paseo de Montejo

Ya pueden abrir sus negocios en pleno Carnaval

Después de varios años de tumultos, la tranquilidad reinó ayer, Domingo de Carnaval, en Montejo

Los perjuicios económicos que traía el Carnaval a la Sorbetería y Dulcería Colón, ubicada en Paseo de Montejo, quedaron en el olvido a partir de este año.

El negocio ya no tendrá que cerrar sus puertas el domingo y el martes carnavalero, como lo venía haciendo desde hace varios años. “Durante el Carnaval no se podía trabajar, la gente se dedicaba a tomar cerveza”, comentó Rafael Vázquez Aparicio, encargado de la conocida heladería.

Otro que externó su beneplácito por el traslado de la fiesta a la comisaría meridana fue el francés Patrice Cardier, encargado de la cafetería “La bohéme”, ubicada en la avenida.

Según dijo, durante el festejo tenían que cerrar el negocio. “Es mejor así, sin Carnaval, hay más tranquilidad. Además esa fiesta sólo era para tomar alcohol”.

El comerciante comentó que numerosos estadounidenses y canadienses que radican en Mérida viajaban a sus países de origen durante el festejo. No les gustaba.

Un vecino de la calle 56 con 41, quien sólo se identificó como Miguel y cuya casa está a una esquina de la avenida, también apoyó el traslado a Xmatkuil.

“Qué bueno que lo quitaron de acá. El año pasado dañaron mi coche y los borrachos orinaban a las puertas de mi casa. Nos afectaba mucho”, afirmó.

Otra vecina de la calle 56 con 39, Carolina Garrido Reyes, dijo que le daba igual que el festejo se organice en Montejo o en Xmatkuil. Sin embargo, ya no podrá hacer negocio con la renta de los baños de su vivienda.

María León Soberanis, vecina de la colonia Melitón Salazar, externó su disgusto por el cambio de sede. “Estaba mejor acá en Montejo. Xmatkuil está muy lejos y nadie va”, dijo.- Alejandro Acevedo Vales

Fiesta | Avenida

En un hotel de Montejo resienten los efectos del cambio de sede de la fiesta.

Menor ocupación

Manuel Domínguez Sánchez, jefe de seguridad del hotel Montejo Palace, informó que el cambio de sede los afectó. Durante el Carnaval la ocupación era del 85% y ahora es del 20%, y en el restaurante bajaron 60% sus ventas. “La gente de Mérida y de otros estados rentaban por uno o tres días las habitaciones que dan al Paseo de Montejo”, dijo.




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