Aficionado a las artes

Recolecta basura para vivir y pinta en sus descansos

José Bocanegra y González, de 76 años de edad, recorre las calles de distintas colonias de la ciudad en busca de  basura  para vender. Por 800 gramos de revistas le pagan 6 pesos y 50 centavos por el kilo de periódico

Su andar diario por calles de Chuburná, Francisco de Montejo y el fraccionamiento Las Américas no pasa inadvertido, pues la altura que alcanzan los objetos reciclables que recolecta a su paso y amontona en su triciclo, superan a veces los tres metros.

José Bocanegra y González camina a diario varios kilómetros desde su domicilio, en la calle 14 número 112 entre 31 y 33 de Chuburná, hasta calles adentro del fraccionamiento Las Américas, serpenteando por vías de Francisco de Montejo, empujando su vehículo.

Su andar es lento, pues hay que revisar la basura que los vecinos ponen a las puertas de sus casas en busca de aquello que pueda ser vendible. “Jamás robo nada”, asegura el recolector, “sólo tomó las cosas que ya se van a tirar o lo que los vecinos amablemente me ofrecen a mi paso para ayudarme”.

José Bocanegra y González, como dice llamarse, cumple el mes próximo 77 años de edad y con claridad recuerda que llegó a esta ciudad hace 27 años, pues vivió 50 en su natal Distrito Federal, “y nunca he vuelto a salir de aquí”.

De oficio técnico en electrónica, especializado en la reparación de televisores, el cambio de ciudad obedeció a la búsqueda de un mejor nivel de vida y por seis años fue así, pues se colocó como el encargado de mantenimiento de una empresa, hasta que ésta quebró, luego puso su propio taller, pero la falta de clientela y de refacciones lo obligó a cerrar y desde entonces vive de la recolecta.

De mente ágil y clara para las respuestas, afirma de inmediato al preguntarle de la similitud de su apellido Bocanegra con el del compositor de la letra del Himno Nacional Mexicano, Francisco González Bocanegra: “Soy su descendiente, los Bocanegra somos muy pocos en el país y todos estamos emparentados, él era González Bocanegra y yo soy al revés Bocanegra González”.

Himno mexicano

Y agrega: “Él compuso la letra del nuestro Himno Nacional, pero sabes, ahorita ya no se canta bien, le quitaron muchas estrofas, lo cortaron, todavía me acuerdo de muchas de las que no están y de más joven me lo sabía completito”, y nos canta algunas de las estrofas faltantes.

“Pero lo peor”, continúa José, “es que muchos artistas que lo cantan, ni siquiera esta versión corta se saben, se les olvida o se equivocan y lo cantan mal, dicen ‘masiosare’. un extraño enemigo, como una sola palabra y no es así como está escrito, son tres: ‘mas-si- osare’, es como decir ‘sí se atreviera’, pero bueno conozco a personas que se llaman Holocausto Trinidad, qué barbaridad”, dice sonriente en una esquina de la avenida 50 del Fracc. Francisco de Montejo.

Pero José no sólo es “familiar” del compositor del Himno Nacional, técnico en televisiones y recolector de artículos reciclables, sino también amante de las bellas artes, en especial de la pintura al óleo, la que dice practicar en sus ratos libres, en especial los domingos que descansa.

“He pintado varios cuadros, me gustan los de temas religiosos, el último lo vendí en 1,000 pesos, lo estaba pintando en el parque de la colonia Juan B. Sosa, lo vio un señor, le gustó y me dio cinco billetes de $200, toma me dijo, cuando lo termines es mío, el cuadro era una imagen de Jesucristo y la samaritana y lo copié de un folleto que me dieron los mormones”. Otro que pinté fue ‘El buen samaritano’”, y nos cuenta quien fue dicho personaje.”Nunca tomé clases, es una facultad con que nací, me gusta mucho hacerlo, pero a veces no tengo tiempo, pues salgo muy temprano y regreso ya muy de noche y cansado, luego de que vendo lo que recolecto”, nos señala el personaje.Si hay algo que a José le gustaría es tener su propia casa o un terreno para construirla, pero lo ve muy difícil, pues es poco lo que gana y se le va en sus alimentos; hace un tiempo dormía en una camioneta de seis plazas, cuyo dueño le daba permiso, hoy le prestan una casa que nadie ocupa.”La gente me ayuda con comida, a veces me ven pasar y me dicen ‘José, toma esto’ y me dan un refresco, una torta, frutas y otras cosas, y yo se los agradezco mucho, también me juntan las botellas, cartones o fierros para que venda”, comentó.”Me gusta comer en la taquería Jhovany, pasé una vez, me regalaron una torta y me gustó mucho su sabor, regreso seguido, pero no para que me inviten, sino porque me gusta, pago lo que como, aunque la verdad si me ayudan, porque me hacen descuento”, dice el recolector.Por 800 gramos de revistas, le pagan 6 pesos, el kilo de periódico y cartón se lo compran a 50 centavos, el costal de botellas de plástico entre $6 y $8 y el aluminio a $15, por el fierro es por lo que pagan más, pero no siempre hay. Al día dice ganar entre $60 y $80.”Pero nunca robo nada, eso sí te lo aseguro”, nos vuelve a decir José y continúa su camino sobre la avenida 50 de Francisco de Montejo de vuelta a casa, “gracias por la plática”, nos expresa y se despide- Luis Iván Alpuche Escalante

De un vistazo

Deseos

Sí hay algo que a José le gustaría es tener su propia casa o un terreno para construirla, pero lo ve muy difícil, pues es poco lo que gana y se le va en sus alimentos; hace un tiempo dormía en una camioneta de seis plazas, cuyo dueño le daba permiso, hoy le prestan una casa que nadie ocupa.

Pago

Por 800 gramos de revistas, le pagan 6 pesos, el kilo de periódico y cartón se lo compran a 50 centavos, el costal de botellas de plástico entre $6 y $8 y el aluminio a $15, por el fierro es por lo que pagan más, pero no siempre hay. Al día dice ganar entre $60 y $80.

Pintura

“Nunca tomé clases, es una facultad con que nací, me gusta mucho hacerlo, pero a veces no encuentro el tiempo”.




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