Ciudadana aliada y adversaria

Lo mismo pide, que exige, ayuda y felicita al gobierno

Clara Fonseca Pavela  con funcionarios en el Miércoles Ciudadano

Clara Fonseca Pavela, vecina de la colonia Miguel Alemán, puede ser considerada por los funcionarios como una ciudadana aliada o adversaria, pues siempre está presta a señalar deficiencias en los servicios públicos o en el trabajo de los gobernantes.

Es común que reporte baches y lámparas apagadas, y demande un trato adecuado de funcionarios y empleados públicos. Actualmente busca que las plazas comerciales y grandes tiendas de departamentos tengan en sus sanitarios instalaciones para discapacitados.

La mujer también muestra disposición en apoyar a otras personas en trámites ante dependencias oficiales. Y en ese afán es común que investigue en legislaciones y documentos oficiales en los que pueda apoyar sus planteamientos.

Aunque se mueve en silla de ruedas, se le observa en dependencias haciendo diligencias y gestiones, generalmente en oficinas del Ayuntamiento.

Pero no acude sólo a pedir o reclamar, también se presenta ante los funcionarios para elogiar su trabajo y agradecerles. Anteayer hizo esto último en el Miércoles Ciudadano. Se acercó a la mesa donde despachaban el alcalde Renán Barrera y otros funcionarios más para hacerles un reconocimiento y desearles feliz Navidad.

Lo mismo hizo con el director de Desarrollo Económico, Luis Felipe Riancho Cámara, y el regidor Felipe Duarte Ramírez, a quienes agradeció la solución a un problema que afecta a un primo suyo, Eleadoro Estrada Román, quien, según dijo, en 1990 fue asaltado en Tabasco y recibió un disparo que le afectó la columna vertebral.

La víctima estuvo postrada seis meses y se temía que no volviera a caminar. Ahora lo hace con apoyo de aparatos ortopédicos, pero dejó el empleo y puso un puesto ambulante de comida frente a la clínica del IMSS en el fraccionamiento Del Parque. La Comuna le cobraba unos $2,400 mensuales por derecho de piso debido a que el puesto es muy grande, ya que él necesita espacio para moverse.Una enfermedad lo hizo alejarse casi un año de esa actividad y se acumularon sus pagos. Entonces intervino doña Clara Fonseca con gestiones ante el director de Desarrollo Económico, y se lograron dos cosas: reducir a la mitad el monto del impuesto y dar un año de plazo para pagar la deuda.

La señora Fonseca dijo que considera que todos los ciudadanos deberían estar en contacto con sus autoridades y colaborar con ellas , ya que de esa forma “tendríamos un país mejor”.-Hansel Vargas




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