Cartas al Diario

Con el título “Madruguete”, el señor Guido Augusto Pérez Peniche nos envía la siguiente carta:

El 14 de febrero del presente año, el día en que se festejó el Amor y la Amistad, los integrantes de la APJUADY recibimos el Boletín Informativo # 85, correspondiente a los meses de abril, mayo y junio de 2013.

En sus páginas 9, 10, 11 y 12, el licenciado José Manuel Echeverría Bastarrachea hace unas declaraciones sobre la toma de posesión de la actual directiva para el periodo comprendido del 17 de mayo de 2013 al 16 de mayo de 2017.

En ese acto protocolario el licenciado Echeverría sólo trata de legitimarse.

En él se refiere a mi persona calificándome de empalagoso como, según él, suelo ser. Me pregunto: ¿no será que la conciencia del licenciado Echeverría está desequilibrada, incierta y subjetiva? Porque su presidencia y directiva están “sustentadas” en una asamblea lectiva que nunca se dio. Fue una asamblea fantasma. Por lo tanto, es ilegal, que es lo mismo que ilegítima al no haber en ella urna alguna para emitir el voto de los miembros de la APJUADY, así como tampoco hubo urna alguna en su anterior reelección, como suele hacer el señor rector en estos casos.

Por lo tanto, ¿puede hablar el multicitado licenciado Echeverría de transparencia y democracia, sobre todo en su última reelección? Yo afirmo que no, porque en política la forma es fondo.

Por lo tanto, solicito del licenciado Echeverría respeto a mi persona, como socio fundador, integrante del consejo editorial, colaborador del boletín informativo y miembro de las primeras cuatro directivas que le antecedieron.

¿Por qué en la convocatoria para presentar tantas planillas como decidieran las bases o miembros de la APJUADY no se publicó en el boletín informativo causando desprecio o exclusión a muchos de nosotros por desinformación de esa cuestionable convocatoria con los efectos correspondientes?

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