Policía en corto

Ayer a las 7 y media de la noche Marco Antonio Sánchez Perera manejaba su bicicleta sobre la avenida Itzaes, de Sur a Norte, pero al llegar a la calle 47 intentó cruzar cuando, según dijo, una camioneta que transitaba a exceso de velocidad lo atropelló. Al lugar llegaron agentes de la Secretaría de Seguridad Pública a bordo de motocicletas, quienes se hicieron cargo del accidente. También arribaron paramédicos de la corporación policiaca a bordo de la ambulancia Y-10, a cargo de Rey Ávila Sánchez; después de valorar al lesionado, determinaron que sólo fueron lesiones leves y no ameritó traslado al hospital.-

Al no respetar la señal de alto cuando manejaba un camión repartidor, Omar Humberto Pérez Alcocer propició un accidente de tránsito en el Centro. Poco antes del mediodía fue el choque, en la confluencia de las calles 47 y 70. La Policía de Mérida tomó conocimiento del caso y lo turnó a la sección de peritos, porque los guiadores no llegaron a un arreglo. El choque fue entre la camioneta Nissan placas YP-32544 y el taxi Tsuru placas YSB-44-28, guiado en preferencia por Miguel Ángel Flores Estrella.-

“Dale, dale, no esperes mañana, dale”, fue uno de los gritos que se escucharon en el mercado Lucas de Gálvez cuando dos personas discutieron y se liaron a golpes. “Esto no se queda así”, dijo uno de ellos, quien sangraba en el rostro a consecuencia de los golpes. “¿Quieres más? Vente, vente”, fue la respuesta de su contrincante. “Mañana, mañana nos vemos”, respondió en señal de que el “espectáculo” terminaba en la explanada ubicada frente al San Benito. “No, no, no, mañana no, ahorita, ahorita”, fue otro de los gritos. El pleito fue porque uno de los contrincantes estaba molesto porque le hicieron una broma. “Todo el día me ha estado fregando, todo el día, se acabó”, expresó el más joven, quien propinó varios puñetazos a su contricante, que sangraba. Por lo rápido del pleito, registrado cerca de la dos y media de la tarde, la policía no llegó.-

Pensionado, cerca de los 70 años, Cástulo Kantún Xool, de una comisaría de Tixkokob, está preso porque no tiene dinero que le exigen para un hijo suyo. Lo acusó Gabriela del Socorro Canché, de 41 años, quien reclama varios miles de pesos que, afirma, le adeudan desde 2002. “No tengo dinero, no tengo, soy pensionado, estoy al día”, fue parte del relato del detenido en el Juzgado 8o. Penal. Kantún Xool se unió con la quejosa y tuvieron un hijo. Otros dos menores son de la señora Gabriela Canché, pero reconocidos por el inculpado como suyos. Varios familiares suyos acudieron a ese juzgado con intenciones de excarcelar al detenido, ya que además de su avanzada edad, tiene varios problemas de salud. No se consiguió, ya que se requiere pagar la cantidad que le reclaman como fianza. Cástulo Kantún fue detenido previa orden que giró ese juzgado, fue declarado formalmente preso.-




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