Viaje y disfrute con “Couchsurfing”

Un intercambio cultural por medio de la Red

El "Couchsurfing" es un sistema de intercambio de alojamiento en casas de gente no conocida que se contacta a través de la Red

¿Alguna vez imaginó que podría tomar un té con una familia de beduinos en Medio Oriente, aprender a surfear en Hawaii junto a deportistas locales o bailar samba con un bloco brasilero en Río de Janeiro sin sentirse un extranjero? Con “Couchsurfing” todo esto se hace posible.

La idea surgió en 2004, cuando Casey Fenton, su fundador, planeaba un viaje a Islandia y comenzó a dejar mensajes en foros donde los locales le daban consejos sobre el país europeo. Se le ocurrió crear una comunidad virtual sin fines de lucro donde las personas ofrezcan su casa para que otros viajeros “surfeen de sillón en sillón”, de ahí el nombre de la red, sin pagar una moneda.

El proceso es simple: basta con registrarse, crear un perfil con fotos y datos personales, como trabajo, estudio, ciudad, y buscar quien te hospede o a quien hospedar en el sistema. Para tener mayor seguridad sobre la integridad de esa persona, el sistema brinda varias herramientas: referencias positivas/negativas de amigos y previos hospedadores o viajeros, la posibilidad de que nombre y ubicación sean “verificadas” por “Couchsurfing” mediante un pago y los “vouch”, votos de confianza de amigos dentro la misma red.

“La verdad es que es una red segura, que te permite saber de antemano con quien uno se va a encontrar cuando se conozca personalmente a la persona”, afirma Adrián Rayas, un mexicano que ha hospedado a más de 230 personas en su casa de Cancún en los últimos tres años. Asegura que conoció la red en 2010, cuando un compañero de la secundaria se mostraba cada semana con un extranjero distinto y esto llamó su atención. Convenció a sus padres de que le permitan entrar al sistema y hospedar a una pareja por 20 días.

“‘Couchsurfing’ no es sólo un hotel, no es hospedarte gratis, representa un intercambio cultural, una experiencia, un ´way of life´”, sostiene Rayas. Viajeros y anfitriones coinciden en que las principales características del viajero de CS son las ganas de conocer distintos tipos de personas, culturas y experiencias. “‘Couchsurfing’ es justamente la manera de conocer cosas que un típico turista nunca conocerá”, afirma el anfitrión mexicano, que ya ha hospedado a argentinos, franceses, taiwaneses, checoslovacos y polacos, entre otros. Pero más allá de las posibilidades, la red también tiene sus límites “porque estas sustento a los planes otra persona, no hay extrema libertad para ninguno de los dos, tienes la necesidad de adaptarte porque tienes visitas”, comenta Rayas. Estas limitaciones se suman al hecho de que hubo personas con verdaderas malas experiencias. Por ejemplo, en 2009, una turista china denunció que fue golpeada y violada tras hospedarse en la casa de un hombre en Leeds, Inglaterra; aunque hay que destacar que estos casos son una minoría.En el caso de Patrick Belem, un brasileño que hospedó unas 20 personas en su casa de Curitiba y vivió un mes en Argentina a través de este sistema, destaca que si bien ha hecho fuertes amistades -”Algunas de esas personas las vi más de una vez, planeamos encontrarnos nuevamente y hasta viajar juntos en alguna ocasión”-, critica que desde que el sitio fue vendido a las firmas Benchmark y Omidyar Network en 2011, se convirtió en un sistema de lucro donde “la gran magia del sitio, de traspasar la barrera del dinero y tener confianza en la amistad como moneda de cambio”, hizo que el sistema pase a ser solamente una herramienta de hospedaje gratuito. “Antes, los pedidos de hospedaje que me enviaban estaban relacionados con mis intereses, con el intercambio de conocimientos. Hoy, las demandas no son interesantes, tienen un formato del tipo “Hola Patrick, habrá un encuentro de abogados en tu ciudad, ¿podré pasar unos días en tu casa mientras?..”. Pese a esto, el sistema funciona con éxito, está presente en 207 países y cuenta con más de 3 millones de usuarios, la mayoría de los cuales tiene de 20 a 28 años. De aquellos, el 69% busca hospedarse, mientras que el resto sólo hospedar. Las ciudades más visitadas mediante esta modalidad son París, Londres, Berlín, Montreal y Estambul. De esta forma, muchos jóvenes sueñan con dar la vuelta al mundo. Tal vez no en 80 días, pero sí de forma accesible y económica.- Berenice Taboada Díaz




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