Tragedia minera en Turquía: entre protestas y “lavado de manos”

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La empresa propietaria de la mina de lignito de Soma, en Turquía occidental, en la que el martes murieron unos 300 obreros, declinó ayer toda responsabilidad en el accidente y aseguró no haber cometido errores, mientras continúa el descontento social contra las autoridades sobre la gestión del hecho. Ayer continuó también el entierro de otros de los casi 300 mineros fallecidos en el percance.
La empresa propietaria de la mina de lignito de Soma, en Turquía occidental, en la que el martes murieron unos 300 obreros, declinó ayer toda responsabilidad en el accidente y aseguró no haber cometido errores, mientras continúa el descontento social contra las autoridades sobre la gestión del hecho. Ayer continuó también el entierro de otros de los casi 300 mineros fallecidos en el percance.
La empresa propietaria de la mina de lignito de Soma, en Turquía occidental, en la que el martes murieron unos 300 obreros, declinó ayer toda responsabilidad en el accidente y aseguró no haber cometido errores, mientras continúa el descontento social contra las autoridades sobre la gestión del hecho. Ayer continuó también el entierro de otros de los casi 300 mineros fallecidos en el percance.
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