Sigue la gran fiesta

La alegría de los brasileños inspira a una comparsa

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Abajo, un enorme dragón adorna uno de los carros alegóricos que durante el Carnaval de Río de Janeiro, pasearon ayer en el sambódromo durante la disputa de escuelas de samba. A la izquierda, una joven disfrazada baila en el mismo evento
Un colosal carro alegórico perteneciente a la escuela de samba Beija-Flor, cerró ayer el desfile del Carnaval de Río de Janeiro, homenajeando a un personaje de televisión. Abajo, un niño de la misma escuela baila en el desfile
Una joven de una de las escuelas de samba que desfilaron ayer en Río de Janeiro, portando un vistoso atuendo


RÍO DE JANEIRO (EFE).- Mangueira, una de las escuelas de samba más tradicionales de Brasil y la de mayor número de seguidores, brilló ayer en el sambódromo de Río de Janeiro con un desfile sobre el espíritu festivo de los brasileños, en el que destacó principalmente el carnaval, la fiesta por excelencia de ese país sudamericano.

La escuela de la favela Mangueira fue la cuarta en presentarse durante la primera noche de desfiles de las escuelas de samba del Grupo Especial, el principal evento que presenta el Carnaval de esa ciudad brasileña.

Con un desfile técnicamente perfecto y el fuerte apoyo del público en los graderíos, que la vitoreó y la tildó de campeona al final de la presentación, la popular agrupación, la que más títulos ostenta con 19 de ellos, dejó claro que es una de las favoritas para coronarse como la mejor del carnaval 2014.

Las alegorías, ricas en detalles y efectos luminosos, fueron aplaudidas por la mayoría del público, que en las graderías ondeaba miles de banderas verdes y rosadas distribuidas por la misma agrupación.

Lo único que puede restarle puntos a Mangueira este año e impedirle un título que no ha tenido desde 2002 es la retirada de la cabeza de uno de los muñecos de su última carroza, que no cupo en el sambódromo. El problema afectó la evolución de la escuela pero no atrasó el desfile, que terminó antes de los 85 minutos reglamentarios.

Mangueira, que atravesó los 700 metros del sambódromo ya en la madrugada de ayer, aprovechó la letra de su samba, los lujosos disfraces de sus cerca de 4,500 integrantes divididos en 36 grupos y las siete enormes carrozas alegóricas para describir una a una las principales fiestas que celebran los brasileños.

En todos los componentes había referencias a típicas fiestas brasileñas como las juninas (San Juan), el Reveillon (Año Nuevo), el Festival de Paritins en la Amazonía, la fiesta de la uva y las ofrendas a la diosa Iemanjá.En una de las últimas carrozas, bastante aplaudida, decenas de homosexuales salían de armarios para celebrar la diversidad cantada por la escuela y representar la fiesta en que se ha convertido el Desfile del Orgullo Gay, que se realiza año con año en Sao Paolo.”Y no podíamos dejar de exaltar el carnaval, que es una de las fiestas más populares del mundo”, afirmó a uno de los percusionistas de la escuela de samba poco antes del desfile.Según la samba coreada con fuerza por los integrantes de la escuela y el público, el espíritu festivo brasileño nació cuando el descubridor portugués Pedro Álvarez Cabral desembarcó en el país “y los indios danzaron”.El desfile de Mangueira tuvo la firma de la directora artística Rosa Magalhaes, una de las carnavalescas con más títulos en la historia del sambódromo y que fue contratada para ayudar a la escuela a recuperar la vitalidad de sus años dorados.

Otra de las escuelas que destacó entre las seis de la primera noche fue Salgueiro, que comenzó su desfile un poco antes de las 3 horas locales de ayer lunes y que escenificó en el sambódromo las diferentes formas de interacción entre el hombre y el Planeta Tierra.

En su desfile destacaron las figuras de los diferentes orishas (divinidades africanas) que representan los elementos del planeta, como Xangó (fuego), Oxossi (tierra) e Iemanjá (agua).

El último desfile de la noche era el de Beija-Flor, subcampeona en 2013, que preparó un homenaje a José Bonifacio de Oliveira Sobrinho, conocido como “Boni”, considerado como uno de los principales directores de televisión de Brasil.

Los desfiles de la primera noche fueron abiertos por Imperio da Tijuca con una presentación en la que exaltó la percusión africana y el llamado “Batuk” (repiqueteo de tambores), como se conoce a los diferentes ritmos de percusión procedentes de África y que en Brasil se fundieron en la famosa “batucada”.La escuela de la favela de Formiga, con 3,300 integrantes entre músicos, bailarines y personajes destacados, divididos en 31 grupos, llevó al sambódromo siete enormes carrozas para desarrollar su tema.”La idea fue mostrar las danzas, la música, la cultura que los tambores africanos nos dejaron”, dijo uno de los percusionistas de la agrupación, que se identificó como Amílcar.En la primera noche también desfilaron Grande Río y Sao Clemente, cuyas presentaciones, pese a lujosas, no animaron mucho al público.Las otras seis escuelas del Grupo Especial, cada una con hasta 5,000 integrantes, desfilarían entre la noche del ayer y la hoy, y la campeona será anunciada por el jurado el Miércoles de Ceniza.




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