Se entrega por el despertar de Venezuela

Miles acompañan a un líder opositorpara su detención

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Venezolanos portan carteles con los nombres y otros datos de jóvenes que murieron durante una manifestación realizada la semana pasada
A la izquierda, Leopoldo López al entregarse a las autoridades. Arriba y abajo, algunos de sus seguidores que lo acompañaron
Más de 50 venezolanos radicados en Mérida protestan a un costado del asta bandera monumental en la salida a la carretera a Progreso


CARACAS, Venezuela (AP y EFE).- Acompañado de miles de seguidores, Leopoldo López, una de las cabezas de la oposición, se entregó ayer a las autoridades para afrontar un proceso por su presunta responsabilidad en recientes hechos violentos.

López descartó marcharse, como estaba previsto, afirmando que se entregaba para evitar hechos de violencia.

“Tenía opción de irme, pero no me voy a ir de Venezuela nunca”, apuntó.

“La otra opción era quedarme escondido en la clandestinidad y no tenemos nada qué esconder”.

El líder opositor señaló que se presentaba “ante una justicia corrupta” y destacó que si su arresto permite a “Venezuela despertar definitivamente y para que los venezolanos que queremos el cambio, mi encarcelamiento valdrá la pena”.

“Les ruego que cuando yo pase y me entregue, les pido por favor que tengamos prudencia”, dijo López, quien megáfono en mano y sobre el pedestal de una estatua se dirigió a los manifestantes, muchos de ellos estudiantes. El lugar escogido para entregarse, resaltó, fue elegido para explicar de viva voz las razones de su lucha.

Los más de 10,000 manifestantes, vestidos de blanco y con gorras con los colores nacionales, acataron un llamado de López y se alejaron pacíficamente de las fuerzas de seguridad rumbo a una populosa plaza del Este.

“Esta lucha sí es por nuestros jóvenes, sí es por los estudiantes, por los reprimidos, por los encarcelados, por todo el pueblo de Venezuela que hoy está sufriendo colas, escasez”, enfatizó. “No arriesgaré a nadie, no caigamos en violencia”, agregó y se montó en un vehículo blindado de la Guardia Nacional. Fue acompañado hasta el cordón policial por periodistas y un puñado de personas que no pudieron ir más allá de los piquetes policiales. El dirigente opositor llevaba en las manos la bandera nacional. En discurso ante trabajadores petroleros, el presidente Nicolás Maduro dijo que López sería trasladado a una cárcel en las afueras de Caracas y se mostró complacido con su entrega.

“Hoy deben saber ustedes que se desarrollaron acontecimientos hasta esta hora pacífica con la entrega como debía ser de este jefe político de la derecha fascista venezolana, que ya está en manos de la justicia”, dijo en el palacio de gobierno ante trabajadores públicos que encabezaron una multitudinaria marcha. Condenó una supuesta “guerra de violencia psicológica” contra los venezolanos, según él orquestada desde el extranjero.

“Ya basta cara… de abusos, ya basta de que se metan en los asuntos internos de nuestra patria”, subrayó.

“Los problemas de los venezolanos los resolvemos los venezolanos”.

Señaló que si hay algún sector de “la derecha” o de la oposición que quiera cambiar al presidente, debe esperar hasta 2016, al cumplir la mitad de su mandato, para convocar a un referendo revocatorio, mecanismo al que pueden convocar después de cumplir trámites.

Las autoridades abrieron contra López, de 42 años y dirigente de la organización opositora Voluntad Popular, un proceso por su presunta responsabilidad en los violentos incidentes que se registraron el 12 de febrero en Caracas tras una multitudinaria marcha de universitarios y opositores al gobierno. Los manifestantes acusan a Maduro y su predecesor Hugo Chávez de los altos índices de criminalidad y de otros problemas que agobian a los venezolanos como la galopante inflación y la escasez de bienes y servicios de primera necesidad. Los homicidios se han cuadruplicado en los últimos 15 años, según el Observatorio Venezolano de Violencia, que señaló que 2013 culminó con 24.763 muertes violentas. Durante los últimos ocho días, las protestas callejeras se han multiplicado en la capital y otras ciudades, dejando cerca de dos centenares de detenidos. Maduro acusa López de encabezar un complot “fascista” en su contra financiado por Estados Unidos. El dirigente opositor ha negado las acusaciones y aseguró que es un “perseguido político”. La entrega del líder opositor se produjo un día después de que Maduro expulsó a tres funcionarios consulares de Estados Unidos alegando que apoyaban a la oposición en supuestos planes para derrocarlo. En Washington, el Departamento de Estado dijo el martes que esas acusaciones son “infundadas y falsas” y dio a entender que tomará medidas de represalia. La portavoz Jen Psaki dijo que culpar a Estados Unidos por los eventos en Venezuela carece de seriedad y es un ardid del gobierno para distraer la atención de sus propias acciones y la “grave situación” que enfrenta. Maduro ha expulsado a varios diplomáticos estadounidenses en dos recientes ocasiones. El lugar de concentración de los opositores había sido tomado desde temprano por varios cientos de policías y guardias nacionales. En la Plaza Brion, en el este de la ciudad, reporteros de The Associated Press pudieron observar varias tanquetas y centenares de guardias nacionales apostados para impedir el paso de la marcha de opositores. La ministra de Defensa, almirante en jefe Carmen Meléndez, rechazó las acciones violentas. “Rechazamos todas estas acciones que han generado un clima de violencia indeseado por lo cual nos hemos visto obligados a aplicar parte de nuestra fuerza… Lo hemos hecho y lo haremos mientras sea necesario con absoluto apego a las leyes y respetando los derechos humanos”, dijo en alusión al uso de gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los estudiantes en días pasados. El presidente de la encuestadora local Datanálisis, Luis Vicente León, afirmó a la AP que la detención de López podría convertirse en un problema para el gobierno porque podría transformarse en un “mártir” y un “monstruo político”. León agregó en entrevista telefónica que el proceso contra López podría ayudar al gobierno a desviar la atención de los graves problemas que enfrenta el país, pero que el malestar que existe entre los venezolanos no se podrá aplacar. El analista indicó que las protestas son un claro indicativo de un malestar general y aseguró que esa situación se mantendrá y originará “empeoramiento de la situación económica sin duda”. A su vez, la Gaceta Oficial divulgó un decreto por el cual Gustavo González fue nombrado nuevo director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, criticado públicamente por Maduro por estar en la calle cuando se le había ordenado permanecer en sus instalaciones durante las protestas de la semana pasada. El decreto no hizo referencia a las razones del cambio.




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