Renuncia dolorosa como una cuchillada

"Benedicto XVI está muy sereno y en paz", afirman

CIUDAD DEL VATICANO.- El secretario privado de Benedicto XVI, Georg Gaenswein, recordó que fue “como una cuchillada” la noticia de la renuncia del Papa, que conoció varias semanas antes del 11 de febrero de 2013 pero debió guardar bajo “secreto pontificio”, de acuerdo con el periódico “Excélsior”.

“Me dijo que no podía hablar con ninguno hasta que él mismo hubiese comunicado la decisión. Mantuve el secreto, aunque no fue fácil. Para mí fue como una cuchillada, sentí gran dolor”, dijo en una entrevista con la revista “Familia Cristiana”.

El sacerdote alemán fue, quizá, el primero en conocer la decisión de Joseph Ratzinger de dar un paso atrás, un gesto que cambió definitivamente la percepción moderna del papado y abrió el paso a las reformas impulsadas por el papa Francisco.

Aunque prácticamente todo 2012 la Santa Sede se vio sacudida por el impacto del “VatiLeaks”, el escándalo por las filtraciones a la prensa de documentos confidenciales robados directamente de los aposentos pontificios, según el secretario esa crisis no tuvo que ver en la dimisión.

Según Gaenswein esas turbulencias “para nada” condicionaron ni causaron la renuncia, como tampoco tuvo que ver el escándalo desatado por los abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos, ya que la renuncia “no fue una fuga”.

“Benedicto XVI está muy sereno y en paz”, pese a los difíciles desafíos durante su papado, señaló Gaenswein.

“Durante su pontificado hubieron desafíos no fáciles que exigieron mucha fuerza. Ahora, como Papa Emérito, sigue todo atentamente pero al no tener ya una responsabilidad institucional está mucho más relajado”, añadió.




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