Pactan tregua en Ucrania

Líderes mundiales hacen un llamado a regresar a la paz

Una manifestante reza durante una protestas opositora en Kiev ayer

KIEV, Ucrania (EFE).- El presidente, Víctor Yanukóvich, y la oposición acordaron ayer una tregua en medio de los desórdenes violentos que estallaron en Kiev, se propagaron por el Oeste y ya arrojan 26 muertos.

“Hay buenas noticias. Ahora se ha declarado una tregua y ha comenzado un proceso negociador para la estabilización de la situación”, afirmó Arseni Yatseniuk, líder del principal partido opositor, Batkivschina (Patria), que destacó que además “se canceló el previsto asalto y la dispersión” del Maidán o plaza de la Independencia, donde se concentran varios miles de manifestantes opositores desde hace casi tres meses.

Antes, en varias partes del mundo surgieron voces pidiendo el fin de la violencia.

En El Vaticano, al término de la audiencia de los miércoles, el papa Francisco se mostró preocupado e instó a cesar los enfrentamientos.

En Francia, la canciller alemana Ángela Merkel telefoneó desde París al presidente ruso, Vladimir Putin, con quien acordó “hacer lo posible para evitar una escalada mayor de violencia”.

“Queremos hacer todo lo posible a favor del proceso político y hemos decidido mantener un contacto estrecho con Rusia”, dijo la jefa del gobierno germano tras reunirse en la capital francesa con el presidente François Hollande, y con el de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

Previamente, Merkel presidió junto a Hollande un consejo de ministros franco-alemán en el que la situación de Ucrania ocupó una parte importante.Ambos mandatarios amenazaron a Kiev con imponer sanciones, que podrían ser decididas en la reunión extraordinaria que celebrarán los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea en Bruselas.A la misma acudirán los responsables de la diplomacia francesa, Laurent Fabius, y alemana, Frank-Walter Steinmeier, que previamente viajarán a la capital ucraniana, al igual que su homólogo polaco, Radoslaw Sikorski.Tras el encuentro con Merkel y Barroso, Hollande reiteró su deseo de “sancionar a los que han provocado la violencia imperdonable con numerosas víctimas” en Ucrania.

Durao Barroso, por su parte, condenó la violencia en Ucrania y opinó que “no es la solución al problema. Tendrá consecuencias sobre quienes la han practicado, quienes han utilizado de forma excesiva la fuerza”, y se mostró esperanzado en que el presidente Viktor Yanukóvich “responda al llamamiento”.

En mensaje pronunciado en italiano agregó: Invito a todas las partes a cesar toda acción violenta y buscar la concordia y la paz. La decisión del gobierno ucraniano de rechazar un acercamiento a la(UE) y preferir aliarse con Rusia desató el descontento popular, con manifestaciones que han dejado unos 25 muertos. Más de 20 mil personas asistieron este miércoles a la audiencia con el obispo de Roma, quien realizó su giro en papamóvil y insólitamente perdió el solideo a mitad de camino, a causa del intenso viento. Dedicó su reflexión al sacramento de la confesión y dijo que el perdón de los pecados no es fruto de un esfuerzo personal, sin ‘don del espíritu santo’ que purifica. De manera espontánea dirigió una pregunta a la multitud y aclaró: ‘no es para que me respondan. Se responde cada quien en su corazón’. ‘Nos puede hacer bien hoy a cada uno pensar cuánto tiempo hace que no me confieso, que cada uno se responda, le puede hacer bien’, insistió. ‘Pueden ser dos meses, dos años, 20 años o 40. Si ha pasado mucho tiempo, entonces no dejes pasar un día más. Sigue adelante y verás que el sacerdote será bueno. Jesús será bueno, él te recibirá. Cada vez que nos confesamos Dio nos abraza, hace fiesta’, apuntó.

El gobierno de México, a través de la SRE, hizo un llamado para evitar la violencia en Ucrania “y retomar el camino del diálogo”.

Antes de que se diera a conocer la tregua, el presidente de Ucrania, Víktor Yanukóvich, contraatacó ayer, al anunciar una operación antiterrorista en todo el territorio nacional para frenar los desórdenes violentos que han causado al menos 26 muertos.El anuncio de esta operación se dio antes de la visita a Kiev de los ministros de Exteriores de Polonia, Francia y Alemania que celebraron ayer una reunión extraordinaria sobre Ucrania en la que estudiarán la posible imposición de sanciones.Los ministros llegarán a una ciudad que ha elegido como bastión de las protestas antigubernamentales el Maidán, un lugar que actualmente parece una imagen de posguerra extraída de un viejo libro de historia, ya que las imponentes barricadas levantadas por los manifestantes por todo el centro de Kiev han sido reemplazadas por un amenazante cordón de fuego en torno a la plaza.Los manifestantes, que cumplen esta semana tres meses de protestas antigubernamentales, están cercados desde anoche por los efectivos antidisturbios, lo que hace temer a la oposición la inmediata dispersión del baluarte opositor.A esto contribuye el hecho de que el metro kievita está cerrado a cal y canto, al igual que muchos de los locales y negocios del centro de la capital, que está en virtual estado de sitio.La euforia de los opositores ha decaído después de que la policía retirara varias líneas de barricadas, pero los más estoicos continuaron esta jornada reforzando las unidades de autodefensa con trozos de adoquines que desmenuzaban pacientemente con picos y martillos.Ayer, en un mensaje a la nación, Yanukóvich afirmó que los dirigentes opositores “se pasaron de la raya cuando llamaron a la gente a las armas. Y eso es una clamorosa violación de la ley. Y los criminales deben comparecer ante la Justicia, que determinará su castigo”.”Ya no podemos devolver a los muertos. Ya hemos pagado un precio muy alto por las ambiciones de aquellos que aspiran al poder. Pero para que ese precio no sea aún más alto, hago un llamamiento a la cordura. Hay que sentarse a la mesa de negociaciones para salvar Ucrania”, dijo Yanukóvich, que de madrugada se reunió con los dos principales líderes opositores, Vitali Klitschkó y Arseni Yatseniuk, quienes se niegan a llamar a sus partidarios a dejar las calles.Mientras el presidente llamaba al diálogo, Alexandr Yakimenko, jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU, en sus siglas en ucraniano), anunciaba la decisión de lanzar en breve una operación antiterrorista en todo el país en la que podría participar el Ejército, según el Ministerio de Defensa.Yakimenko justificó este paso en “la escalada de la confrontación violenta y el empleo masivo de armas de fuego por parte de grupos extremistas”.”En muchas regiones del país (los extremistas) toman sedes de los edificios gubernamentales, comisarias de policía, oficinas de los servicios de seguridad, fiscalías, unidades militares y arsenales”, recalcó.Además, añadió, “arden los tribunales de Justicia y los vándalos destruyen propiedades privadas y matan a ciudadanos pacíficos”.Según sus cifras, en las últimas 24 horas más de 1.500 armas de fuego y unas 100.000 balas han caído en manos de delincuentes.Por otra parte, las imágenes de la violencia armada de ayer en Kiev y en otras partes del país han atraído la atención todo el mundo, al dejar 26 muertos, 16 manifestantes y 10 policías, aseguró Raísa Bogatiriova, titular ucraniana de Sanidad.Según el Ministerio del Interior, los diez efectivos del orden murieron por heridas de bala, lo que ha dado pie a las autoridades a tachar a los manifestantes más radicales de delincuentes y terroristas.En total, de acuerdo con el Comité de Instrucción del Ministerio del Interior, más de 800 personas resultaron heridas en los disturbios, la mitad policías, de los que 83 están hospitalizados con lesiones por arma de fuego.A los que parece faltarles capacidad de reacción por vez primera desde el inicio de las protestas hace tres meses es a los líderes opositores, que, según muchos analistas, se han convertido en rehenes de la calle.”Los trágicos sucesos del 18 de febrero no son un guión escrito por la oposición política ucraniana, que ha sido, es y será partidaria exclusivamente de formas de protesta pacífica”, señala un comunicado emitido esta tarde por los tres partidos opositores con representación parlamentaria.Los opositores niegan que llamaran a la gente a alzarse en armas, como denunció Yanukóvich, ya que “la muerte de cada persona es una tragedia”.”Antes que nada, Yanukóvich debe declarar una tregua total (…) y retirar los efectivos del Interior y las fuerzas especiales de las inmediaciones del Maidán”, proclaman.Las protestas antigubernamentales se han propagado al oeste de Ucrania, tradicional granero electoral opositor, donde grupos de manifestantes asaltaron y prendieron fuego a edificios oficiales, cuarteles y sedes del partido gobernante en las regiones de Lvov, Ivano-Frankovsk, Volinia, Rovno y Ternópol.

Gobierno | Ejército

El presidente de Ucrania sustituyó al jefe de las fuerzas armadas.

Reemplazo

El presidente ucraniano Viktor Yanukóvych reemplazó al comandante de las fuerzas armadas ayer, un día después que varias personas murieran en enfrentamientos entre los manifestantes y la policía.

Operación antiterrorista

El ministro de Defensa interino dijo que el ejército podría participar en una operación antiterrorista para restaurar el orden en el país.

Exigen su renuncia

Yanukovych califica de “terroristas” a los manifestantes que exigen su renuncia.




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