La ONU culpa al Vaticano

Acusa a la Santa Sede de violar un acuerdo mundial

Claudio Grossmann, jefe del Comité contra la tortura de la ONU, que ayer le hizo recomendationes al Vaticano por los casos de pederastia

GINEBRA (EFE y Notimex).- El Vaticano violó la Convención contra la Tortura en los casos en los que podía haber impedido abusos sexuales y no lo hizo y en las ocasiones en que no investigó ni denunció los hechos delictivos, según un reporte que dio a conocer la ONU.

Así lo establece el Comité contra la tortura y otros tratos inhumanos de las Naciones Unidas, que ayer presentó sus conclusiones del informe sobre el Vaticano.

“Nosotros no decimos que el Vaticano es responsable de todas y cada una de las violaciones cometidas por cualquier cura, pero sí decimos que la Santa Sede violó la Convención en los casos en que fue informada de abusos e ignoró las acusaciones, y eso, que nosotros sepamos, ha pasado al menos unas cincuenta veces”, expresó en rueda de prensa la relatora del caso, Felice Gaer.

La principal conclusión del Comité es que la responsabilidad del Vaticano en los casos de abusos sexuales no se limita a su territorio, sino que abarca los abusos cometidos en otros estados siempre y cuando la Santa Sede “ejerza efectivo control” sobre el perpetrador.

“Efectivo control significa que el Vaticano supiera del caso, fuera informado y no actuara. O fuera informado y ordenase trasladar al abusador en lugar de perseguirlo y castigarlo”, explicó.

“El Estado parte es responsable por los actos y omisiones de sus funcionarios y otros que actúen oficialmente o en nombre del Estado. Esta responsabilidad se extiende a las acciones u omisiones de los funcionarios del Estado parte desplegados en operaciones en el extranjero”, concretó el Comité.

Esta conclusión rebate la interpretación del Vaticano, según la cual carece de jurisdicción penal y de responsabilidad por los delitos cometidos por sus sacerdotes en otros países.

Para el Comité de la ONU, esa “interpretación” del Vaticano “no es congruente” con la Convención.El Vaticano se sometió al escrutinio del Comité los pasados 5 y 6 de mayo y el argumento de su representante permanente ante las Naciones Unidas en Ginebra, Silvano Tomasi, fue que, desde el punto de vista legal, la Convención sólo se puede aplicar a lo que suceda en la Ciudad del Vaticano y a los funcionarios que trabajan exclusivamente en su territorio.El Comité no sólo entendió que esta interpretación es errónea, sino que solicitó al Vaticano que modifique su legislación para que se adapte a los principios del tratado internacional.”El Comité invita al Estado parte a que revise su interpretación y que la reinterprete o la retire”, demandó.”Negamos rotundamente la tesis de que la Santa Sede ‘sólo’ es responsable de lo que pase en las cuatro esquinas de Ciudad del Vaticano. En los casos donde hay control efectivo de sus funcionarios sí que son responsables, suceda donde haya sucedido la acción”, aclaró Gaer.La experta recordó que un Estado, en este caso la Santa Sede, tiene la obligación de evitar que un abuso se cometa, y de investigar lo sucedido, perseguir a los culpables y resarcir a las víctimas.En el informe, el Comité advirtió al Vaticano de que “debe evitar que sus funcionarios u otros actuando oficialmente cometan actos de tortura o que consientan la acción de tales violaciones”.En caso de que los abusos sucedan o hayan sucedido, el Comité solicitó al Vaticano que “se asegure” de que una vez conocidos los hechos, la persona investigada “sea suspendida de sus funciones inmediatamente para evitar la posibilidad de más abusos o intimidaciones a las víctimas”.Específicamente, pidió que los clérigos que estén bajo investigación no sean trasladados a otro destino como forma de evitar ser investigados y eventualmente castigados.”A los que sean responsables de crímenes se les deben aplicar sanciones, incluidas el despido de sus servicio como clérigos”, solicitaron los expertos del Comité.De igual forma, en sus conclusiones pidieron a la Santa Sede que se asegure de que todas las sospechas de abusos sean comunicadas a las autoridades civiles del lugar donde se cometieron presuntamente los hechos, “para facilitar la investigación y la acusación de los supuestos infractores”.Además, el Comité instó a que se revisen los concordatos del Vaticano con otros Estados para evitar que estos acuerdos sirvan para ocultar abusos o proteger a acusados.

Asimismo, el comité recomendó al Vaticano compensar a las víctimas de pederastia clerical y adoptar “todas las medidas necesarias para garantizar su recuperación física y psicológica, y su reintegración social”.

El Comité contra la Tortura (CAT, por sus siglas en inglés) examinó el cumplimiento del Vaticano con respecto a la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, y señaló que debe cumplir el artículo 14.

El Vaticano “debe tomar medidas para garantizar que las víctimas de abuso sexual cometido por o con la aquiescencia de las autoridades del Estado Parte reciban reparación”, dijo.

“Incluso el derecho justo, adecuado y efectivo a obtener compensación y rehabilitación, independientemente si los autores de esos actos han sido llevados ante la justicia”, abundó.

El comité emitió de esta forma sus recomendaciones y conclusiones finales al terminar los trabajos de la sesión que tuvo lugar en la sede del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos en Ginebra.

También dijo que “deben adoptarse las medidas necesarias para garantizar la recuperación física y psicológica y la reintegración social de las víctimas de abuso”. Asimismo deben fomentar la prestación de resarcimiento por las órdenes religiosas individuales a las víctimas de violaciones de la Convención realizada por personal religioso.”Tomar medidas adicionales para garantizar que las víctimas obtengan reparación, según sea necesario, incluso en el caso de las Lavanderías de la Magdalena en Irlanda”.

Al tomar nota de que muchas diócesis y órdenes religiosas han reparado financieramente a algunas de las víctimas, “el Comité sigue profundamente preocupado por la incapacidad reportada para obtener reparación acorde a la Convención”.

De igual manera, reconoció estar “especialmente preocupado” por las denuncias de casos en los que el Estado parte ha consentido acciones de funcionarios de la iglesia “para proteger los bienes embargados por las autoridades civiles con el fin de proporcionar reparación a las víctimas”, observó.

Recordó que “el concepto de reparación incluye la restitución, la indemnización, la rehabilitación, la satisfacción y el derecho a la verdad, y las garantías de no repetición, entre otras cosas”.

Santa Sede | Informe

El Comité contra la Tortura de la ONU realizó varias advertencias al Vaticano.

Evitar abusos

Advirtió a la Santa Sede que “debe evitar que sus funcionarios actuando oficialmente cometan actos de tortura o que consientan la acción de tales violaciones”.

Investigar y suspender

En caso de que los abusos sucedan, pidió que “se asegure de que la persona sea investigada y suspendida”.




Volver arriba