Nuevo brote de cólera en Cuba

Poca información oficial sobre la situación sanitaria

Iván Lee, de 12 años, se despide de su familia en La Habana antes de viajar a Miami para reunirse con su madre, quien vive en esa ciudad

LA HABANA (AP).- El cólera ha infectado a 51 personas en la capital cubana, informó ayer el Ministerio de Salud Pública, en medio de crecientes preocupaciones sobre el padecimiento y de la decepción manifestada por parte de la comunidad diplomática ante la percepción de que el gobierno no ha mostrado transparencia suficiente en el tema.

La reaparición del mal tiene lugar después de que en agosto pasado el gobierno dio por concluido un brote que afectó al este de la ínsula, dejando tres muertos y 417 enfermos, según datos oficiales, después de cinco décadas sin casos de cólera en la isla.

En una nota informativa difundida por el diario oficial “Granma”, el Ministerio informó que no se registran decesos por el brote más reciente, que comenzó el 6 de enero. La dependencia enfatizó que, “como resultado de las medidas adoptadas, la transmisión se encuentra en fase de extinción”.

La dependencia agregó que el primer caso de cólera se detectó en municipio Cerro y posteriormente cerca de la capital. Hay reportes no confirmados de casos en el municipio de Playa, donde se ubican muchas de las embajadas extranjeras.

El gobierno no ha respondido a solicitudes insistentes de información sobre el tema en los últimos meses, ni ha ofrecido la oportunidad de hablar con expertos acerca de la situación.

En tanto, aún no hay cifras oficiales de cuántas personas acudieron durante la primera jornada a las oficinas correspondientes para pedir un nuevo pasaporte para poder salir de la isla gracias a las nuevas normas migratorias.

En el exterior de los consulados se vio escenas de expectación y presencia policial. Yuneisqui, una economista que proyecta emigrar, relató que no quiso hacer los trámites desde el primer día “no fuera que todo esto sea sólo una trampa para incautos”. Sin embargo y pese a la suspicacia, para muchos pesó más la curiosidad.

Según reporta “El País”, tampoco han salido aún a la luz historias de ciudadanos a los que se les haya negado la expedición del pasaporte. Varios activistas de derechos humanos y opositores declararon que acudirán a hacer los trámites para viajar, entre ellos las Damas de Blanco. La portavoz de este movimiento, Berta Soler, prevé que una representación de ellas acuda a Estrasburgo a recoger el premio Andréi Sájarov del Parlamento Europeo, que se les otorgó en 2005.El disidente Guillermo Fariñas, por su parte, fue visitado en su casa de Santa Clara por dos integrantes del Ministerio del Interior que le anunciaron podría viajar y regresar cuando quisiera. Este hecho le da un giro sorpresivo al verdadero calado de la Reforma Migratoria y podría incluir a otros a quienes se les ha negado la posibilidad de cumplimentar invitaciones al extranjero.Una madre con tres hijas esperaba al amanecer recostada sobre la amplia verja de una casona del Vedado, sede del Departamento de Inmigración y Extranjería (DIE). La familia hizo fila desde la madrugada y las niñas estaban soñolientas cuando la oficina abrió a las 7:30. Para ellas, como para muchos cubanos, anteayer comenzó más temprano, marcado por la ansiedad ante la nueva reforma migratoria. Desde el domingo decenas de personas aguardaban a las afueras de las dependencias municipales del DIE ubicadas a lo largo de la isla. Lo cuchicheos y preguntas amenizaron la espera y también el café vendido por los avispados “cuentapropistas” de los alrededores.Entre quienes acudieron, la mayoría necesitaba aclarar dudas surgidas de la lectura del Decreto-Ley No. 302. Otros se aventuraron a solicitar un nuevo pasaporte, que duplicó su precio hasta llegar a 100 pesos convertibles, unos 80 euros. Rodrigo, un joven de apenas veinte años declaró que su plan era irse para Italia, “pero venir cada año a pasar las vacaciones en Cuba”.Para tramitar las solicitudes fueron habilitadas 195 oficinas del Carné de Identidad y de Inmigración y Extranjerías en todo el país. Entre las novedades que estas exhiben están las máquinas para tomar huellas digitales y las cámaras que hacen fotos de pasaporte en el momento. También una completa base de datos, el Sistema Unificado de Identidad Nacional (SUIN) que agrupa los datos de varias dependencias del Ministerio del Interior. Ahora basta introducir el nombre y número de identidad del solicitante para tener acceso a toda la información sobre su situación laboral o académica, lugar de residencia y antecedentes penales.

Vea en el sitio en internet del Diario esta nota con más información sobre la reforma migratoria en Cuba.


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