Siete fallecidos en otro tiroteo en California que sacude de nuevo EE.UU.

LOS ÁNGELES (EFE).— Un nuevo tiroteo sacudió de nuevo EE.UU., esta vez en el estado de California, donde la noche del viernes un joven abrió fuego contra los viandantes mientras conducía su BMW negro por las calles de la localidad universitaria de Isla Vista, en Santa Bárbara, causando la muerte a seis personas.

Además de las seis víctimas mortales, otras siete personas resultaron heridas, y también falleció el propio sospechoso, quien estrelló su vehículo al comenzar un intercambio de disparos con los policías que intentaban detenerlo.

La familia del director de cine Peter Rodger sospecha que su hijo Elliot Rodger, de 22 años, fue el autor de los disparos, según señaló su abogado, Alan Shifman.

El joven, cuyo padre es uno de los asistentes de dirección de la película “Juego de Tronos”, había colgado un vídeo el día anterior en el que anunciaba que ejecutaría su “venganza contra la humanidad”.

A través de un comunicado, el abogado señaló que la familia se encuentra profundamente consternada y transmitió las condolencias a todas las familias de las víctimas fallecidas en el suceso, que tuvo lugar a las nueve y media de la noche del viernes, hora local.

En el vídeo, que las autoridades investigan, el joven Elliot Rodger, sentado en el interior de un vehículo negro, confiesa que en los últimos ocho años se ha visto confinado a una situación de “soledad, rechazo y deseos insatisfechos” debido a que las mujeres nunca se han sentido atraídas hacia él.

“Las mujeres le dan su afecto, su sexo, su amor, a otros hombres, pero nunca a mí. Tengo 22 años y aún soy virgen, ni siquiera he besado nunca a una chica. He ido a la universidad durante dos años y medio, de hecho algo más. Y aún soy virgen”, relata en la grabación.

Sin embargo, las autoridades aún no han identificado de manera oficial al autor del tiroteo, que fue calificado por el alguacil del condado de Santa Bárbara, Bill Brown, como un “asesinato masivo” y “obra de un loco”.

Janet Napolitano, presidente del sistema de la Universidad de California, al cual pertenece la de Santa Bárbara, se declaró “impactada y profundamente entristecida” por la tragedia y ofreció sus condolencias y plegarias a las víctimas.

“Los funcionarios de la universidad han establecido un salón para las familias que están llegando al campus, y están ofreciendo servicios de consejería disponibles para cualquier estudiante, profesor o empleado que necesite de nuestro apoyo”, agregó Napolitano.

Aunque la policía aún no ha identificado ni al atacante ni a las víctimas, varios testigos coinciden en que el autor de los disparos fue Rodger, estudiante del campus.

“Yo estaba a no más de dos pies de donde el tipo le disparó a dos en el pecho”, relató en su cuenta de Twitter Dylan Fontillas, un estudiante de origen hispano del Colegio Comunitario de Santa Bárbara.

“No conoces el miedo hasta que estás gateando en el piso tratando de escapar de alguien que te dispara”, agregó Fontillas.

Según reportes preliminares, el autor de los disparos falleció tras ser perseguido por policías, durante un trayecto en el que se enfrentó a tiros con los agentes y que culminó con su auto impactado contra vehículos estacionados.

Isla Vista, una comunidad contigua al campus de la Universidad de California Santa Bárbara, con 23.000 habitantes, es conocida por sus frecuentes fiestas estudiantiles.

El mes pasado, una fiesta anual de primavera terminó con enfrentamientos violentos entre los participantes que lanzaron botellas y piedras a las autoridades, y que dejó a un oficial de la policía de la Universidad y cuatro agentes del departamento del alguacil heridos, además de 130 personas arrestadas.

El tiroteo de este fin de semana en una comunidad universitaria vuelve a poner en entredicho los problemas que vive EE.UU. con la violencia armada, así como con el control de antecedentes y el sistema de salud mental.




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