Presos liberados de Guantánamo eran altos cargos de los talibán en Afganistán

WASHINGTON  (EFE).- Los cinco presos afganos de la prisión de Guantánamo (Cuba) trasladados hoy por EE.UU. a Catar eran altos cargos del régimen talibán que ejerció el poder en Afganistán entre 1996 y 2001, y entre ellos se encuentra el que fuera ministro del Interior de ese Gobierno y el jefe del Estado mayor de su Ejército.

Si bien el Gobierno estadounidense no ha divulgado formalmente las identidades de los cinco presos, altos funcionarios estadounidenses proporcionaron los nombres a varios medios, como el diario The Washington Post o la cadena de televisión CNN.

Entre ellos se encuentra Khirullah Said Wali Khairkhwa, de 47 años, que fue ministro de Interior durante el régimen talibán, gobernador del estado de Herat y comandante militar, descrito como “directamente asociado” con el fallecido líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, y como un “gran capo de las drogas opiáceas” en el país.

También está Mulá Mohamed Fazl, que fue comandante del Ejército talibán en la década de 1990 y se convirtió después en el jefe del Estado mayor durante el régimen. La ONU le ha acusado de haber supervisado la matanza de miles de musulmanes chiíes cerca de Kabul entre 1998 y 2001, y supuestamente tiene lazos con Al Qaeda.

El tercer liberado es Mulá Norullah Nori, al que también se relaciona con la masacre de chiíes y que fue un alto comandante de los talibanes al comienzo de la invasión estadounidense en 2001 y gobernador de dos provincias afganas, aunque en sus interrogatorios siempre ha negado haber recibido armas o entrenamiento militar.

Abdul Haq Wasiq, otro de los liberados, fue subdirector de la inteligencia talibán y, de acuerdo con su archivo de Guantánamo, “utilizó su oficina para apoyar a Al Qaeda” y fue “central en el esfuerzo de los talibán de formar alianzas con otros grupos fundamentalistas islámicos”, algo que el preso niega.

El quinto liberado es Mohamed Nabi Omari, de 46 años, que fue miembro de una célula conjunta de Al Qaeda y los talibán en una provincia del este de Afganistán, y su archivo de prisionero le describe como “uno de los líderes talibanes más significativos detenidos en Guantánamo”, con lazos con la red paquistaní Haqqani.

El panel militar que revisa la situación de los presos de Guantánamo emitió a lo largo de los años varias “recomendaciones para la detención continua” de cada uno de los cinco presos, pero la situación del prisionero de guerra estadounidense liberado hoy, Bowe Bergdahl, llevó a reevaluar esa recomendación.

Tras la liberación de hoy, quedan 12 prisioneros afganos en la prisión de Guantánamo, que alberga a un total de 149 reos.
El Gobierno de Obama ha asegurado que los presos, que llevaban más de una década en Guantánamo, estarán sujetos a la custodia y el control de las autoridades de Catar, que impondrán restricciones a sus movimientos y actividades.

No obstante, su liberación ha despertado críticas como la del senador republicano John McCain, que aseguró que los presos liberados son “terroristas que tienen sangre de estadounidenses e incontables afganos en sus manos”.

La última vez que se liberó de Guantánamo a un alto cargo de los talibán fue en 2007, y el preso en cuestión, Mulá Abdul Qayyum Zakir, regresó a Afganistán y se convirtió en director de operaciones militares del movimiento talibán, según informa The Washington Post. EFE




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