Padre de Tamayo: Mi hijo no perpetró crimen por el que será ejecutado

MÉXICO (EFE).— El mexicano Héctor Tamayo, padre del reo Edgar Tamayo Arias, declaró hoy que su hijo morirá injustamente si es ejecutado mañana en Texas (EE.UU.) porque no mató a ningún policía estadounidense, motivo por el cual está condenado a muerte.

“Es injusto lo que quieren hacerle sabiendo bien que él no fue el culpable, no fue el que mató al policía. Él nunca dijo que mató y además no fue auxiliado por el consulado ni todas esas personas que deben estar cuando cometen algún delito”, declaró a la emisora Radio Fórmula.

Héctor Tamayo habló por teléfono desde las inmediaciones de la prisión donde se encuentra su hijo, donde le ha visitado entre dos y tres veces cada año de los últimos veinte, que se cumplirán el 31 de enero próximo.

Mañana al mediodía entrará probablemente por última vez a la cárcel a visitar a su hijo antes de que sea ejecutado en Huntville si no lo impide una orden de último momento del gobernador de Texas, Rick Perry.

Los padres del reo, así como las dos hijas de Edgar Tamayo, estuvieron hoy con él y le encontraron “tranquilo” y “resignado a lo que pase”, dijo Héctor.

“Nos dice a su mamá y a mí que seamos fuertes”, comentó y agregó que la familia también tiene asumida la situación y la afronta con tranquilidad.

Héctor Tamayo lamentó que Perry no quiera entender la injusticia que se va a cometer con Edgar Tamayo y pida que se vuelva “a hacer una revisión a su caso”.

Señaló que no es una cuestión de apoyo porque este “no ha faltado” y “hay mucho por parte de países, de la ONU, de Derechos Humanos de México y de aquí (EE.UU.)”.

“Muchas personas han mandado cartas, 67 países, ahorita creo que son más (…) pidiendo el perdón de mi hijo, que se le quite la fecha de ejecución”, agregó.

La organización Human Rights Watch (HRW) consideró una “aberración” y un “acto de barbarie” la ejecución prevista para mañana del mexicano, e instó a EE.UU. a desarrollar un mecanismo para exigir a sus estados el cumplimiento de sus “obligaciones jurídicas” respecto al acceso consular.

Respecto al problema mental que supuestamente tiene su hijo, el cual ha sido esgrimido por la defensa del prisionero para tratar de salvarle, reconoció que existe y que se lo ocasionó un toro que “lo revolcó”, “lo golpeó” y “lo tiró” en un suceso por el que estuvo hace años “inconsciente tres días”.

“Tenemos fe en Dios en que ojalá y le quiten la ejecución y le hagan un nuevo juicio”, agregó el padre de Edgar.

Tamayo Arias, uno de los trece mexicanos que esperan la pena capital en Texas, no fue informado al ser detenido de su derecho a recibir asistencia legal de algún consulado de México en EE.UU., lo que constituyó una violación a la Convención de Viena, a la que ese país está suscrito.

En el famoso “fallo Avena”, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ordenó en 2004 reponer el caso de Tamayo y de otros cincuenta reos mexicanos por no haberles brindado el apoyo, lo que violó su derecho al debido proceso.

De cumplirse la sentencia este miércoles, Tamayo sería el tercer mexicano en ser ejecutado en EE.UU. tras el “fallo Avena”, sin que Washington haya sido capaz de hacer que los estados revisen los casos de los condenados a muerte, tal como determinó la CIJ.




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