Niños migrantes pueden quedarse años en EE.UU.

WASHINGTON, Estados Unidos (AP).- Miles de niños inmigrantes están huyendo de la pobreza y la violencia en Centroamérica y cruzando solos hacia Estados Unidos.

Pueden vivir ahí, asistir a las escuelas públicas y, posiblemente, trabajar en el país durante años sin consecuencias.      

Las principales razones de esto es el sobrecargado y profundamente fallido sistema de los tribunales de inmigración y una ley de 2002 que está destinada a proteger el bienestar de los niños, de acuerdo con una investigación de The Associated Press.      

El incremento en el número de niños inmigrantes se ha dado también porque en Honduras, Guatemala y El Salvador se sabe que los menores de edad que hacen el peligroso viaje pueden permanecer de manera efectiva en Estados Unidos durante años antes de enfrentar incluso un moderado riesgo de deportación.      

El gobierno del presidente Barack Obama calcula que para finales del actual año fiscal, en septiembre, habrá detenido a 90.000 menores que viajan solos intentando cruzar sin autorización desde la frontera con México.      

El año pasado, el gobierno regresó menos de 2.000 menores a sus países.      

El gobierno ha solicitado al Congreso que se destinen 2.000 millones de dólares para hacer frente a esta situación. “(Los menores) casi nunca regresan a su casa”, dijo Gary Mead, quien hasta el año pasado era director de la oficina del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas responsable de encontrar y desalojar a personas que viven sin autorización en el país. “No es un proceso que al final termine con resoluciones sencillas y claras”, agregó.      

La situación se percibe ampliamente como una que ha devenido en una crisis humanitaria en la frontera.      

El sistema está tan rebasado por la escala del problema que se ha alojado a los menores en instalaciones de la Patrulla Fronteriza mal equipadas para hacerse cargo de ellos      

El gobierno solicitó al ejército que abra temporalmente albergues temporales en Texas, Oklahoma y California.      

Funcionarios estadounidenses, como el secretario de Seguridad Nacional, el director del consejo de política interna de la Casa Blanca y el comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza, consideran que el aumento del número de cruces fronterizos se debe a las preocupaciones de las familias inmigrantes por la educación, el empleo y seguridad personal.      

Hasta hace muy poco tiempo las autoridades reconocieron que también podía deberse a la percepción de que se permitiría quedarse a estos menores o que el Congreso flexibilizaría pronto las leyes federales de inmigración, lo que es muy improbable.      

De acuerdo con una investigación de The Associated Press basada en entrevistas, documentos judiciales e información federal, esas percepciones son entendibles debido a un sistema que no funciona en Estados Unidos.  “Esta desinformación hace que algunas personas que están en una situación bastante desesperada arriesguen su vida para venir a la frontera de Estados Unidos con la expectativa de que podrán quedarse en el país. Eso simplemente no es verdad”, declaró el viernes el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.  




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