Niega Alemania asilo político a actor bosnio

 

BERLÍN (Notimex).- A 24 horas del inicio oficial del festival internacional de cine de Berlín, la historia del actor bosnio Nazif Mujic lanzó una sombra sobre el evento al conocerse que las autoridades alemanas le negaron el asilo político.

Mujic, el actor no profesional gitano bosnio que ganó el Oso de Plata el año pasado, podría terminar expulsado de Alemania el próximo día 25 tras ser rechazada su petición de asilo.

En la pasada edición del festival, público y crítica ovacionaron la obra del director Danis Tanovic, ‘Vida de un recogedor de hierro’, que filmó las dificultades diarias de una familia de gitanos bosnios.

En concreto, se trataba de Mujic y su mujer, quien padeció un aborto espontáneo en su tercer embarazo, sin dinero ni un seguro médico para someterse a la operación necesaria para remover el feto.

Mujic ejercía aquí el papel de su propia persona, un padre de familia gitano que se ganaba la vida recogiendo restos de hierro de objetos abandonados, una ocupación que le permitía dar de comer a su familia, pero no hacer frente a la emergencia.

Por su interpretación recibió el Oso de Plata como mejor actor, uno de los reconocimientos más destacados de este festival. Aún así, ésto no pudo cambiar su vida.

Tal y como documentó la prensa alemana, terminado el brillo del festival, Mujic intentó pedir asilo a este país y se enfrentó con la realidad de las restrictivas condiciones que el gobierno exige para conceder ese permiso.

‘Cuando uno entra ahora en la habitación de Mujic, la impresión es la de estar en aquella película’, escribió este miércoles el diario alemán Berliner Zeitung tras entrevistarlo.

Mujic relató al periódico sobre aquel día de noviembre de 2013, siete meses después de recibir el Oso de Plata, cuando se presentó a la oficina para postulantes de asilo político en la calle berlinesa Turmstrasse. ‘Nadie me reconoció’, dijo el actor no profesional.

En esta ocasión llevaba consigo su premio con la esperanza de que pudiera ayudarle. Incluso los empleados públicos de esa oficina se sacaron fotos con él.

Dos semanas más tarde, Mujic recibió una respuesta: su petición de asilo había sido rechazada. En Alemania se concede asilo sólo a quienes ven su libertad o su vida amenazada a causa de sus convicciones políticas en países gobernados por regímenes autoritarios.

Al enterarse de la situación de Mujic, el Festival de cine berlinés lo invitó junto a su familia a participar en esta edición y le ofreció los servicios de un abogado para que se haga cargo de su caso.

‘Vine a Berlín para llevar una vida normal’, explicó a la prensa local. ‘En Bosnia la gente me traicionó. Pensaba que yo había ganado mucho dinero’, dijo.

De hecho, asegura que él y su mujer solo recibieron 100 euros (unos 135 dólares) por cada uno de los 27 días de rodaje que duró la película.

Al regresar a Bosnia fue recibido como un héroe por sus vecinos, pero nadie le volvió a ofrecer un papel como actor y tuvo que volver a la chatarra y al drama del día a día de los más de 22 mil gitanos que viven en Bosnia.

 



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