Miami se llena de flores para San Valentín

MIAMI (AP).— Si Cupido viviese en la Tierra, su sede sería el Aeropuerto Internacional de Miami.

Ahí llega el 85% de las flores importadas en Estados Unidos, incluyendo la mayoría de las rosas para el Día de San Valentín, muchas en las panzas de los aviones de pasajeros.

Las rosas, claveles, hortensias, girasoles y otras variedades son llevadas a toda velocidad en grúas de los aviones a bodegas con refrigeración y después a camiones con más refrigeración o a otros aviones y tarde o temprano son entregadas a los floristas, gasolineras y supermercados del país.

El mayor problema para el día de San Valentín son los últimos kilómetros (millas) del viaje. Por ejemplo, una enorme tormenta de nieve que cubrió la costa este ha hecho que algunas carreteras suburbanas sean difíciles para los repartidores locales.

Para las aerolíneas de pasajeros como American, el transporte de carga es una parte pequeña de su negocio, aunque cada vez más importante. Los nuevos aviones están hechos con más espacio para la carga y las aerolíneas suman cada vez más rutas internacionales sin escalas que son populares para los servicios de paquetería.

Por eso hay mucho espacio para las flores.

El Día de San Valentín es el de mayor venta de flores en Estados Unidos, superado sólo por el Día de las Madres, y los equipos de carga trabajan horas extra antes de ambas fechas para asegurar que los envíos lleguen a tiempo.

“El aire se electriza cuando estamos cargándolas”, dijo Andy Kirschner, director de ventas de transporte de carga para Delta Air Lines. “Uno puede notar que serán para seres queridos”.

A nivel mundial, las aerolíneas y líneas de transporte de carga aéreo movieron cerca de 52 millones de toneladas de carga, que representaron 6 billones de dólares en bienes el año pasado, según la International Air Transport Association (Asociación de Transporte Aéreo de Estados Unidos o IATA por sus siglas en inglés), el grupo que agrupa a las aerolíneas.

Esto significó un aumento de 1,4% con respecto al año pasado. Se espera que la cantidad de transporte de carga aéreo aumente 17% en los próximos cinco años. Sin embargo, enviar las cosas por aire cuesta unas 10 veces más que por mar, dijo David G. Ross, analista de transporte en Stifel. Así que los viajes en avión están reservados para objetos de moda, electrónicos avanzados o alimentos y flores perecederos.

Mientras, la mayoría de los alimentos no perecederos, ropa barata e incluso televisiones de plasma viajan por barco. “Si tienes un precio barato no tienes oportunidad de tener un transporte costoso”, dijo Ross.

Aunque las aerolíneas no revelan los costos de su transporte de carga, muchos consideran que es un negocio redituable. Cuentan con los aviones y los pilotos así como suficientes pasajeros en ellos como para cubrir los gastos. Además hay bastante espacio junto al equipaje de los pasajeros en un avión con un fuselaje ancho como el Boeing 777.

“Es un ingreso extra. Ya estás pagando para que el avión viaje”, dijo Brandon Fried, director ejecutivo de la Asociación Airforwarders, un grupo comercial para empresas de paquetería. Además, “la carga no se queja como se quejan a veces los pasajeros”.

El negocio del transporte de carga no se trata sólo del espacio en el avión, también debe haber mucha precisión al manejar los productos en tierra, especialmente si se pueden estropear.

En el caso de las flores en cuanto son cortadas el reloj empieza su cuenta regresiva, y nadie quiere entregar rosas marchitas el día de San Valentín.

El calor es el enemigo y cuando el avión toca tierra en Miami, las flores son llevadas a toda velocidad a una bodega cercana donde son transportadas en grúas a refrigeradores gigantes, a 1,6 grados Celsius (35 grados Fahrenheit) que cuando abren sus puertas dejan salir una neblina gélida al mezclarse con la humedad de Florida.

Dentro de los refrigeradores unas grandes aspiradoras sacan el aire caliente de las cajas de flores y les inyectan aire frío. En una hora la temperatura en el centro de las flores, verduras y otros productos perecederos cae a unos 7 grados centígrados (46F).

“Es como si eso ampliara su vida criogenéticamente”, dijo Nathaniel R. Miller, supervisor de Perishable Handling Specialists, empresa que opera los refrigeradores de American en Miami.

Antes de que las flores puedan ser enviadas a tiendas del país, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza debe dar su aprobación. Agentes de la oficina revisan la documentación fiscal, se aseguran de que no se estén traficando drogas e inspeccionan los pétalos y los tallos en busca de plagas como polillas, moscas minadoras, y ácaros araña, que pueden acabar con los cultivos en los campos estadounidenses.

Los insectos, algunos de los cuales son tan pequeños como el punto de una “i”, no pueden ser detectados por los rayos X así que un grupo de agentes viaja de una bodega a otra inspeccionando una muestra de flores, poniéndolos de cabeza y golpeándolos a los lados. Tierra, hojas y otros objetos caen en mesas cubiertas con papel blanco. Después usan lupas para inspeccionarlos y los insectos que aparecen son colocados en tubos de ensayo y enviados a un laboratorio.

Como todo trabajo, la labor de los inspectores tiene sus gajes, las rosas tienen muchas espinas y algunos oficiales usan máscaras para protegerse del polen. Sus uniformes incluyen sombreros y guantes.

“Es como trabajar en un refrigerador de carne”, dijo Michael DiBlasi, especialista en agricultura de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. “Nos encanta nuestro trabajo. Puedes trabajar en una hielera”.- Por SCOTT MAYEROWITZ

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