Menores centroamericanos se hallan “en buen estado” en albergue de EE.UU.

TUCSON (EFE).- El cónsul de El Salvador en Arizona (EE.UU.), Joaquín Chacón, señaló hoy a Efe que los 751 menores centroamericanos trasladados desde el viernes a un albergue de Nogales “están en buenas condiciones de salud”.

En declaraciones a Efe a la salida del recinto, al que visitó para conocer de primera mano el estado de los menores procedentes principalmente de El Salvador, Guatemala y Honduras, el diplomático afirmó que en el albergue se encuentran 751 niños, de los cuales 230 son salvadoreños.

Chacón manifestó que la intención de su oficina es reunir a los menores con sus familiares, algunos de los cuales ya han establecido un primer contacto, así como vigilar que se respeten sus derechos.

“Las condiciones no pueden ser las más óptimas, las mejores, pero están mejorando. Pueden asearse, tomar un baño, cambiarse de ropa”, señaló el funcionario.

Según Chacón, las edades de los menores derivados a este albergue, detenidos en el sur de Texas tras cruzar la frontera entre México y Estados Unidos sin acompañantes, oscilan entre los 4 y los 16 años, aunque la mayoría ronda los 13 años de edad, a excepción de un par de casos de niños “muy pequeños”.

Este sábado estaba prevista también la visita de funcionarios consulares de Guatemala para conocer la situación de los menores originarios de ese país.

Tal como han señalado las autoridades, el traslado de menores vía aérea con dirección hacia este centro continuará entre hoy y el domingo, hasta alcanzar una cifra total estimada de casi 1.100 niños y adolescentes acogidos.

Este local, que funcionó como centro de detención de indocumentados detenidos en la frontera y que luego fue cerrado, ha debido ser reabierto para poder dar albergue a parte de la ingente cantidad de menores centroamericanos que en los últimos días han ingresado al país de manera ilegal a través de Texas.

Este fin de semana, los administradores del albergue recibirán baños portables, cobijas e insumos para poder atender los más de 1.000 menores.

De acuerdo a funcionarios locales, el albergue de Nogales servirá como refugio temporal mientras los menores son vacunados y sometidos a una revisión médica, tras lo cual serán trasladados a diversos albergues en California, Texas y Oklahoma.

En los próximos días, se espera la llegada de personal de la Agencia Federal de Administración de Emergencias de EE.UU. (FEMA, en inglés) como parte de las medidas adoptadas para afrontar esta crisis, calificada esta semana por el propio presidente, Barack Obama, como “situación humanitaria urgente”.

La masiva llegada de menores, muchos de ellos sin acompañantes, llevó a Obama a formar un equipo que coordine la actuación de las agencias federales sobre esta situación, provocada por el aumento del 90 % en el número de niños que cruzan solos la frontera en relación al año pasado.

De acuerdo con las normas vigentes, las autoridades migratorias pueden devolver de inmediato a los menores mexicanos que ingresan de manera ilegal al país, no así a los provenientes de un país que no limita con Estados Unidos.
Según las últimas proyecciones, se estima que en 2014 entrarán ilegalmente al país unos 60.000 menores, la mayoría de ellos provenientes de Honduras, Guatemala y El Salvador.

“Me vine porque las ‘maras’ (pandillas) me estaban amenazando que si no dejaba que mi hijo de 10 años vendiera droga ellos se lo llevaban y no pude permitir eso, pero en el camino mi sorpresa fue que la gente decía que en la televisión salió que estaban dando documentos a los que veníamos con niños”, comentó María Elisa, una inmigrante hondureña liberada el jueves en Phoenix y que prefirió no dar su nombre completo.

En las últimas semanas, centenares de indocumentados, en su gran mayoría de origen centroamericano, han sido detenidos en Texas y posteriormente trasladados en autobuses a ciudades como Tucson y Phoenix, en Arizona, en donde fueron puestos en libertad supervisada.

La acción, motivada por la incapacidad de los centros de Texas dar abasto al volumen de menores detenidos en los últimos días, motivó las quejas de la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, quien se mostró “desconcertada y molesta” por el envío de los menores, solos o acompañados, a estaciones de autobuses de este estado.

Mediante un comunicado, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) de EE.UU. indicó que los inmigrantes liberados deberán presentarse en un plazo de dos semanas en las oficinas de esta dependencia migratoria correspondiente a su lugar de destino. EFE




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