Jueza permite la alimentación a prisionero en huelga en Guantánamo

WASHINGTON (EFE).- Una jueza federal estadounidense retiró la orden que impedía la alimentación forzosa de Abu Wa’el Dhiab, un sirio recluido en la prisión de Guantánamo que se niega a comer en protesta por su encarcelamiento, informó hoy el tribunal.

En su dictamen, que ocupa tres páginas, la jueza Gladys Kessler indicó que no le quedaban muchas opciones para retirar la orden que ella misma había dado, ya que “gracias a la intransigencia del Departamento de Defensa, Dhiab bien puede sufrir penurias innecesarias por ciertas prácticas de alimentación forzosa y su retiro obligado de la celda”.

El viernes de la semana pasada Kesser había ordenado la suspensión de la práctica de alimentar por la fuerza a los recluidos en la prisión militar de la base naval estadounidense de Guantánamo, en el sudeste de Cuba.

Para tomar su decisión, la jueza ordenó al Gobierno Federal en otra audiencia, el miércoles, entregarle treinta y cuatro vídeos grabados por los militares cuando sacaban a Dhiab de su celda y lo sujetaban en una silla para alimentarlo a la fuerza.

“La condición física de Dhiab se deterioraba rápidamente en gran medida porque se ha rehusado a tomar comida y agua”, escribió Kessler.

Dhiab, de 42 años, fue detenido en Pakistán en 2002 y enviado a Guantánamo, al igual que cientos de supuestos terroristas capturados en diferentes partes del mundo.

En 2009 el Pentágono determinó que no había causa para retenerlo, pero el gobierno del presidente Barack Obama no ha hallado un país dispuesto a recibirlo.

Según los abogados de Dhiab y grupos defensores de los derechos humanos, los carceleros militares han sacado al prisionero de su celda a la fuerza un promedio de tres veces por semana durante el último año para alimentarlo.

En el procedimiento, los guardias sujetan al prisionero en una silla con correas y personal sanitario le inserta tubos por la nariz por los cuales le introducen alimentos líquidos al estómago.

La jueza apuntó que Dhiab ha indicado que está dispuesto a someterse a la alimentación forzada si se lleva a cabo en el hospital de Guantánamo, pero “el Departamento de Defensa se ha negado a aceptar ese compromiso”.




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