Inmigración: Obama aguarda medidas de Congreso

Inmigración: Obama aguarda medidas de Congreso

El presidente de EE.UU., Barack Obama

WASHINGTON (AP) _ Para desaliento de muchos de sus partidarios, el presidente Barack Obama se abstiene de efectuar cambios en materia migratoria con medidas que podría tomar por su cuenta. En lugar de ello, pide a la Cámara de Representantes que lo haga, a pesar de que sobran las pruebas de que la mayoría republicana no abordará los problemas de millones de personas que residen en el país en situación irregular.

Esta semana, legisladores de ambos partidos declararon muertos los intentos de votar una reforma migratoria después que el presidente del bloque republicano, Eric Cantor, sufrió una inesperada derrota en las primarias a manos de un adversario que lo acusó de ser demasiado blando en la materia. Pero Obama sigue expresando esperanzas de que el Congreso haga algo.

“Nuestra estrategia no ha cambiado”, dijo la directora de comunicaciones de la Casa Blanca, Jennifer Palmieri. “El impulso para tomar medidas sigue correspondiendo a la Cámara de Representantes”. Esa posición le ha valido críticas a Obama por parte de partidarios de la reforma, quienes acusan al presidente de inacción. Ante todo, quieren que tome medidas inmediatas para reducir las deportaciones.

Pero la Casa Blanca quiere garantizar que si la reforma muere definitivamente en el Congreso, los republicanos no puedan echarle el fardo a Obama. El presidente espera que su estrategia permita más adelante a los demócratas a acusar a los republicanos de no abordar el problema de los inmigrantes en situación irregular. No es como si Obama pudiera legalizar a 11.5 millones de personas de un plumazo.

El mes pasado, el secretario de Seguridad Nacional Jeh Johnson le presentó un conjunto de opciones que elaboró luego de una revisión ordenada por el presidente para adoptar una política de deportaciones más flexible, dijo un alto funcionario de la Casa Blanca, que habló bajo la condición de anonimato.

Las opciones de Johnson eran estrechas y solo afectarían a pequeños grupos de inmigrantes en peligro de deportación, dijo la fuente: muy lejos del congelamiento general de las deportaciones que reclaman muchos partidarios de los inmigrantes.

Aun así, Obama ordenó a Johnson que parara sus acciones. Los republicanos arguyen que si Obama actuaba unilateralmente, mostraría que es alguien en el que no se puede confiar para que haga cumplir las leyes de inmigración y sentenciaría al fracaso las perspectivas de una reforma legislativa que el mandatario quiere a toda costa.

Así pues, Obama decidió esperar hasta que hubiera certeza de que los republicanos en la Cámara de Representantes no actuarían durante un estrecho espacio de tiempo en el tercer trimestre antes de las elecciones de medio periodo. Para muchos legisladores, ese espacio de tiempo llegó a su fin esta semana. Cantor fue derrotado en las elecciones primarias de Virginia por un profesor desconocido que carecía de suficiente financiamiento que lo acusó de apoyar una “amnistía” y fronteras abiertas.

Cantor rechazó esas aseveraciones, pero eso ya es irrelevante. Miembros de ambos partidos dijeron que los republicanos han tenido una clara lección: los electores del Partido Republicano castigarán a quien no adopte una postura firme sobre la inmigración, no importa si es el número dos de los republicanos en la Cámara de Representantes.

“Creo que el tema de la inmigración está muerto para el resto del año”, dijo el representante John Fleming, republicano conservador de Luisiana. “No me sorprendería que termine así todo el periodo del presidente Obama”, agregó.- JOSH LEDERMAN




Volver arriba