Histórico reporte contra tabaquismo cumple 50 años

ATLANTA (AP).— Hace 50 años, había ceniceros en casi todas las mesas y escritorios de Estados Unidos. Varios atletas e incluso el personaje de Pedro Picapiedra aparecían en comerciales de cigarrillos en la televisión. Había humo en restaurantes, oficinas y las cabinas de pasajeros de los aviones. Más de 42% de los adultos estadounidenses fumaban y había muchas probabilidades de que sus médicos lo hicieran también.

Sin embargo, el punto de inflexión ocurrió el 11 de enero de 1964. En esa mañana de sábado el director de salud pública de Estados Unidos, Luther Terry, dio a conocer un reporte contundente y fidedigno que sostenía que el tabaquismo causa enfermedades y muerte y que el gobierno debería hacer algo al respecto.

En las décadas que siguieron, se colocaron etiquetas de advertencia en las cajetillas, se prohibieron los anuncios de cigarrillos, les subieron los impuestos y se restringieron los lugares permitidos para fumar. “Fue el comienzo”, dijo Kenneth Warner, profesor de salud pública de la Universidad de Michigan.

Sin embargo, eso no fue el fin. Aunque la tasa de tabaquismo en Estados Unidos ha caído hasta 18%, eso significa más de 43 millones de fumadores. Fumar es todavía por mucho la principal causa prevenible de fallecimientos en Estados Unidos. Algunos creen que todavía un número mayor de estadounidenses dejará el tabaco en las próximas décadas.

Sin embargo, el reporte de Terry es considerado uno de los documentos más importantes en la historia de la salud pública en el país y este año, cuando está por cumplir medio siglo, las autoridades no sólo planean desplegar nuevas campañas antitabaquismo sino también reflexionar en lo que todo el país hizo bien ese día.

El mensaje del reporte difícilmente fue revolucionario. Desde 1950 otros estudios habían encontrado que las gacetas médicas reportaban altas tasas de cáncer pulmonar en los fumadores empedernidos.

Un artículo conocido publicado en Reader’s Digest en 1952, “Cáncer por la cajetilla”, contribuyó al mayor descenso en consumo de tabaco desde la Gran Depresión. En 1954, la American Cancer Society (Sociedad Estadounidense contra el Cáncer) anunció que los fumadores tienen más riesgo de padecer esta enfermedad. Sin embargo, la industria del tabaco se defendió.

Los fabricantes sacaron al mercado cigarrillos con filtro que sostenían que eran capaces de atrapar las toxinas antes de que llegaran a los pulmones. En 1954, desplegaron un anuncio enorme en cientos de periódicos del país donde aseguraban que la investigación que vinculaba a sus productos con el cáncer no era concluyente.

La campaña fue una contraofensiva brillante, pues dejó a médicos y las demás personas dudando de si realmente era peligroso fumar, así que la venta de cigarrillos repuntó.

Se calcula que cada año en Estados Unidos unas 443.000 personas mueren prematuramente por fumar o por estar expuestos al humo de fumadores y que 8,6 millones viven con una enfermedad seria causada por el tabaquismo, de acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).




Volver arriba