EE.UU. inicia campaña contra “fómulas” milagrosas

Jorge A. Bañales

WASHINGTON (EFE).- Justo cuando millones de personas buscan librarse fácilmente del peso ganado en los excesos culinarios de fin de año, el Gobierno de Estados Unidos reanudó esta semana su batalla anual contra las “fórmulas” que prometen alivio fácil de la gordura.

La Comisión Federal de Comercio (FTC) denunció que al menos cuatro fabricantes de fórmulas de moda -LeanSpa, L’Occitane, HCG Diet Direct y Sensa- han incurrido en propaganda engañosa. Las empresas, por su parte, convinieron en que pagarán un total combinado de 30 millones de dólares para resolver el asunto.

La multa es poca cosa para un negocio que mueve cada año entre 60.000 millones y 70.000 millones de dólares en un país donde dos tercios de la población son obesos o tienen exceso de peso.

La FTC no sólo espera cobrar ese dinero para reembolsar a los consumidores que compraron los productos fraudulentos sino que, además, ha pedido a los periódicos, revistas, emisoras de televisión y otros medios que supriman la propaganda falsa o equívoca.

“Cada vez que vea que alguien le promete que perderá peso sin hacer ejercicio, ya sabe que lo único que perderá es su dinero”, afirmó un comunicado de la FTC. “La pérdida de peso requiere elecciones sensatas sobre la comida”.

Unos 100 millones de personas “hacen dieta” en Estados Unidos, las fórmulas fáciles y milagrosas se han tornado más populares aún desde los años de la Gran Recesión.

El gasto total en dietas en EE. UU. se estancó durante la crisis y, en realidad, no ha crecido mucho desde entonces. Los ingresos totales de las empresas de dietas subieron alrededor de un 1,2 % en 2012 y un 2,6 % en 2013, de acuerdo con la firma MarketData de estudio de mercados.

Lo que sí ha cambiado es que más personas recurren a la “fórmula de moda” -habitualmente alguna mezcolanza, fruta, grano o semilla exótica- y menos usan los sistemas de dietas más estructuradas y costosas, cuyos resultados están probados como WeightWatchers.

Hace más de un año se puso de moda el extracto de granos verdes del café, elogiado como un suplemento milagroso para la pérdida de peso.

La investigación de la Sociedad Estadounidense de Química sobre el ácido clorogénico, el ingrediente principal en los suplementos de granos verdes de café que pronto salieron a la venta en las “tiendas naturistas”, mostró que no contribuye a la pérdida de peso y, en cambio puede hacer que se acumulen depósitos grasos en el hígado.

Otro ejemplo reciente de la rapidez con que los productos exóticos ganan la atención del público, y rinden millones de dólares para los médicos y dietistas que los promueven en programas de televisión muy populares es la garcinia cambogia.

El extracto de esa fruta del sudeste asiático se promueve como remedio rápido para el exceso de peso, sin que haya estudios clínicos que lo prueben, y sin demasiado tiempo de uso como para determinar sus efectos en personas con determinadas condiciones de salud.

Por otro lado sigue teniendo poca popularidad el hecho de que la fórmula universal para perder el exceso de peso, y para mantener el saludable, sigue siendo una dieta variada y moderada, junto con un nivel adecuado de ejercicio físico. Es decir- el consumo de lo necesario y el gasto de lo consumido.

“Es fácil tomar la resolución de perder peso y es difícil mantenerla”, señaló Jessica Rich, directora de la Oficina de Protección del Consumidor en la FTC. “Y las probabilidades de tener éxito simplemente espolvoreando algo en la comida, pasándose una crema por los muslos o usando un ‘suplemento’ son entre pocas y ninguna”.

Actualmente la Dirección de Alimentos y Medicamentos (FDA) sólo ha dado su aprobación a tres compuestos para la pérdida de peso, y estos son apropiados sólo para ciertos adultos- Belviq, Qsymia y Orilstat (que se vende sin receta con el nombre de Alli).

En el caso de Sensa, es un polvo que contiene maltodextrina, fosfato tricálcico y silicia además de sabores naturales y artificiales, y que los usuarios esparcen sobre sus comidas.

Los fabricantes afirman en su propaganda que se ha probado, clínicamente, una pérdida de peso promedio de casi 14 kilogramos en seis meses, sin dieta ni ejercicio.

La FTC acusó a Sensa Products, Sensa Inc., el ejecutivo principal de Sensa, Adam Goldberg, y al creador de la fórmula, el médico Alan Hirsch, de hacer afirmaciones que no se sustentan en las pruebas.

La FTC cerró en diciembre de 2011 las compañías de pérdida de peso LeanSpa indicando que hacían promesas falsas en su promoción de la fruta acai y productos para la limpieza del colon.

L’Occitane apareció en el mercado con un enfoque diferente- cremas para la piel con nombres como Almond Beautiful Shape y Almond Shaping Delight cuya aplicación, según la propaganda, achicaría las gorduras en unos tres centímetros en apenas cuatro semanas.

HDG Diet Direct, por su lado, vende una fórmula líquida de la hormona gonadotropina coriónica, producida por la placenta humana, y que según la propaganda ha de tomarse con una dieta de menos de 800 calorías diarias.

Pero “una dieta muy baja en calorías debería usarse solamente bajo la supervisión médica adecuada”, señaló el aviso gubernamental.

En esa advertencia el gobierno sostuvo que “los productos HDG que se venden sin receta no han probado que ayuden en la pérdida de peso y pueden ser peligrosos, aún si se administran de acuerdo con las instrucciones.



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