Aprenden del narco

Aprenden del narco

Ya emplean en EE.UU. tácticas usadas en México

MÉXICO.- Autoridades federales y de los estados de Arizona y Ohio en Estados Unidos detectaron, en dos operaciones realizadas sin aparente vinculación, que criminales mexicanos, posiblemente relacionados con los mayores cárteles, han replicado allá las tácticas que han tenido éxito en México.

Ambas operaciones fueron realizadas en zonas rurales, una de ellas, la de Ohio, reveló un cambio de perfil de los narcotraficantes: ahora se han mezclado en zonas habitacionales de alto nivel socioeconómico, como sucede en Nuevo León, Sinaloa, Jalisco o Chihuahua.

Pero en Arizona la sorpresa fue mayor.

Un operativo reveló el uso de los llamados “halcones” o vigilantes que dan aviso a sus jefes sobre operaciones policiacas, a fin de garantizar el tráfico de drogas o de inmigrantes.

Autoridades de Arizona dieron a conocer que varios mexicanos que trabajan como “halcones” para un cártel mexicano de la droga en una zona de contrabando fueron detenidos después de una investigación de meses en el condado de Pinal.

Todos los detenidos confesaron que su trabajo era vigilar y alertar a los contrabandistas de posibles riesgos. Vivían en las montañas durante un largo tiempo, así como en zonas rurales. Desde allí daban aviso.

Alertas

“Los individuos operaban en las colinas y montañas durante días.

Alertaban a traficantes de drogas e inmigrantes indocumentados sobre la presencia de las fuerzas del orden en la zona”, dijo un comunicado de Tim Gaffney, portavoz de la Oficina del Sheriff del Condado de Pinal.

Como en Michoacán, en Tamaulipas y en otras entidades de México, los vigilantes utilizan equipo de visión de largo alcance, teléfonos celulares y radios digitales encriptados para comunicarse con los jefes de la banda, de acuerdo con el comunicado.

La investigación conjunta entre la oficina del sheriff y la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos se inició el 20 de febrero pasado.

En esa fecha se detuvo a un sospechoso al que pagaron 5 mil dólares por acudir a recoger una camioneta y dejar suministros a “halcones”.

Ramón García, de 22 años, dijo que los vigilantes, que lo observaban, le dijeron que corriera cuando llegaran las fuerzas del orden público a arrestarlo, pero no lo hizo.

Le encontraron cerca de 300 kilos de comida, dos llantas de auto, y una docena de latas de gas.

Después de su aprehensión, la oficina del sheriff, la Patrulla Fronteriza y la Oficina del Fiscal del Condado de Pinal comenzaron a realizar la investigación.

En una siguiente medida, realizada el 7 de marzo, un helicóptero tipo blackhawk de la Patrulla Fronteriza, con fuerzas especializadas, aterrizó en una zona utilizada por los “halcones” y tres de ellos corrieron hacia las colinas y trataron de esconderse en cuevas o detrás de pilas de rocas.

Algo muy similar a lo que hacen los criminales en Michoacán, por ejemplo.

Jesús Núñez-Ríos, de 27 años; José Aispuro, de 23, y José Gambino-Ruiz, de 25, fueron arrestados bajo sospecha de conspiración por contrabando de mariguana y ayudar a una organización criminal. Fueron trasladados a la cárcel del Condado de Pinal.El 10 de marzo, las autoridades arrestaron a Sergio Ramírez-Ojeda, de 32 años y Francisco Noriega-Núñez, de 30. Poco después, a Jesús DeLaRocha, de 25, y a Miguel Ochoa St. Cairos, de 30.En Ohio se llevó al cabo, la semana pasada, una de las mayores incautaciones de drogas en la historia de esa entidad.Lo llamativo para las autoridades fue que se realizó en una zona abandonada, apenas poblada.Los ayudantes del sheriff entraron a un camino rural pensando encontrar una pequeña cantidad de narcóticos, sin embargo lo que encontraron superó con creces sus expectativas.Incautaron tres kilos de metanfetamina cristalina pura, un kilogramo de heroína negra llamada “alquitrán”, 50 kilos de mariguana, 128 mil dólares en efectivo y 10 armas, la mayoría de las cuales estaban ocultas detrás de una pared falsa en una habitación.También la droga y el dinero fueron almacenados detrás de una pared falsa en el sótano.Las drogas tenían un valor en la calle de alrededor de 1.5 millones de dólares.Los investigadores arrestaron a una pareja que había alquilado la casa de lujo desde hace varios años, junto con otros dos hombres, dijo el jefe de Scott Hildenbrand del departamento del sheriff del condado de Geauga.Según Hildebrand, el caso, en el tranquilo municipio de Newbury, comenzó el 3 de junio, cuando un ayudante, en la patrulla de rutina, notó un furgón destartalado estacionado en medio de un camino estrecho llamado Park View Drive.Se detuvo y preguntó en el pueblo en torno al camión.Le dijeron que se había averiado.Ocho días más tarde, agentes del alguacil, armados y con una orden de cateo, allanaron la casa de cinco dormitorios.Hildenbrand dijo que los sospechosos y su alquiler caro disipaban cualquier mito sobre el bajo perfil financiero de los traficantes de drogas en Estados Unidos, que suelen vivir en los barrios más pobres.Dos coches de lujo, un Jaguar y un Cadillac Escalade, estaban estacionados al lado de la casa.Newbury Township está a unos 30 kilómetros al este de Cleveland.Es un poblado rural en un condado que es el segundo más rico per cápita de Ohio.Los sospechosos han sido acusados de delito grave de posesión de drogas, aunque es probable que enfrenten más cargos.Los detenidos son Dominic Bangera, de 43 años, y Jacqueline Sánchez, de 36 años.También fueron acusados Raymond Utt, de 36 años, y Omar Solano López, de 21. Bangera es un ciudadano británico.Solano López es un ciudadano mexicano indocumentado en los Estados Unidos.Hildenbrand dijo que era posible que la operación esté vinculada a un cártel mexicano.

En Ohio se realizó la semana pasada una de los mayores decomisos de drogas en la historia de esa entidad




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