Niega que sea golpe de Estado

Federico Franco defiende el juicio a Fernando Lugo

ASUNCIÓN, Paraguay (EFE).- Con un “acá no hay golpe”, el nuevo presidente, Federico Franco, comenzó su jornada al frente del país convencido de contar con el “apoyo unánime” de su nación, aunque le “falte el reconocimiento de muchos”.

En su primera rueda de prensa a medios internacionales, el mandatario admitió que su situación no es fácil y que hay inconvenientes con la comunidad internacional, pero defendió la legalidad del juicio político que destituyó a Fernando Lugo.

Asunción y el país en general amanecieron tranquilos y, en cambio, el palacio presidencial era un hervidero de gente desde que, a primera hora de la mañana, Franco acudió a su despacho, donde recibió primeramente al nuncio apostólico, el prelado italiano Eliseo Ariotti.

Los gobiernos de Perú y Cuba se sumaron ayer a los de Argentina, Ecuador, Bolivia, República Dominicana y Venezuela en el rechazo del gobierno de Franco por la premura con que Fernando Lugo fue destituido.

Mientras, otros gobiernos, como los de Chile, Colombia, Guatemala y México, mantienen una posición intermedia, de crítica a la manera en que se hizo el juicio a Lugo en el Senado, pero sin calificarlo de ruptura institucional.

Significativamente Brasil, vecino de Paraguay, el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) no han hecho ningún pronunciamiento oficial, aunque este último bloque intentó sin éxito mediar en la crisis con el envío de una misión de cancilleres que ayer abandonó el país.

Perú invitó a sus socios a una cumbre de emergencia de la Unasur la semana próxima y el Mercosur la prevé en la ciudad argentina de Mendoza los días 28 y 29.

El nuevo mandatario aludió, como prueba de la legitimidad del cambio de poder, a la calma en las calles y el apoyo “unánime” que tiene en la nación, tanto de la Iglesia Católica como de los gremios y partidos políticos.

Sobre Mercosur, bloque en el que Paraguay tiene como socios a Brasil, Argentina y Uruguay, Franco mencionó que su gobierno no recibió una “invitación clara” para ir a Mendoza y que no quiere “forzar la situación”, ya que su prioridad es elegir el gabinete que tomará posesión mañana.

El primer contacto con un gobierno extranjero lo entabló ayer Federico Franco con el ministro alemán de Cooperación, Dirk Niebel, que tenía una visita programada a Asunción y acudió al Palacio junto a una delegación de la Unión Industrial Paraguaya.

Para completar el día, acudió a misa a la Catedral de Asunción, donde fue recibido con aplausos por las 300 personas congregadas en su explanada para el acto “Juntos por la Paz y la Justicia”, convocado días atrás en memoria de los 17 muertos durante un desalojo, tragedia detonante de la caída de Lugo.


Volver arriba