Multitudinario homenaje

Miles acuden al evento en memoria de Nelson Mandela

Asistentes a la ceremonia religiosa en memoria de Nelson Mandela realizada ayer en un estadio de Johannesburgo en Sudáfrica

JOHANNESBURGO (AP).- Gobernantes del mundo y una multitud de sudafricanos que cantaron con júbilo rindieron homenaje ayer a Nelson Mandela en un estadio de fútbol en Soweto, en una jornada fría y lluviosa.

Las multitudes abuchearon al presidente sudafricano Jacob Zuma, quien pronunció el discurso principal en las exequias, que comenzaron con una hora de retraso. El gobierno de Zuma se ha visto plagado de escándalos de corrupción, aunque su Congreso Nacional Africano, otrora dirigido por Mandela, sigue siendo el favorito para ganar el proceso electoral del año próximo.

En su discurso, recibido con gran ovación, el presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo que “debemos actuar en nombre de la justicia. Nosotros también debemos actuar en nombre de la paz”.

Obama -que al igual que “Madiba” fue el primer presidente negro de su país- recordó que “cuando era estudiante (Mandela) me hizo descubrir mis responsabilidades hacia los demás y hacia mí, y me hizo iniciar este insólito viaje que me llevó a donde estoy ahora”.

El líder cubano, Raúl Castro, destacó que Mandela fue “un símbolo supremo de dignidad y de consagración inclaudicable a la lucha revolucionaria por la libertad y la justicia; como un profeta de la unidad, la reconciliación y la paz”.

“Mandela es un ejemplo insuperable para América Latina y el Caribe, que avanzan hacia la unidad e integración”, dijo Castro, cuyo discurso fue reproducido en el cibersitio estatal cubano Cubadebate. El hermano del ex presidente Fidel Castro rememoró la visita de Mandela a Cuba en 1991, cuando dijo que “el pueblo cubano ocupa un lugar especial en el corazón de los pueblos de África”.

Las multitudes convergieron sobre el Estadio FNB, el cual tenía dos terceras partes de sus asientos ocupados y está en Soweto, el municipio de Johannesburgo que fue baluarte de la lucha contra el Apartheid que encarnó Mandela como preso del régimen blanco durante 27 años, y luego como líder de una precaria transición a las elecciones plurirraciales que lo consagraron como presidente.

La lluvia persistente mantuvo alejada a mucha gente. El estadio, con capacidad para 95,000 personas, no estaba lleno al mediodía, cuando comenzó la ceremonia con la entonación del himno nacional. Varios trenes dispuestos para llevar gente al lugar se vieron demorados por un corte de electricidad.

En el lugar reinaba un ambiente de celebración, que incluyó la presencia deslumbrante de realeza, hombres de estado y celebridades.

Thabo Mbeki, el ex presidente sudafricano que sucedió a Mandela, fue recibido con una ovación. El presidente francés Francois Hollande y su predecesor Nicolas Sarkozy arribaron juntos.Ban Ki-moon, el secretario general de la ONU, agitó la mano y se inclinó ante los espectadores, quienes cantaban alabanzas a Mandela, considerado por muchos el padre de la nación. “Yo no tendría la vida que tengo hoy si no fuera por él”, dijo Matlhogonolo Mothoagae, que estudia un posgrado en mercadotecnia y llegó horas antes de la apertura del estadio. “Fue a la cárcel para que nosotros tuviéramos nuestra libertad”.

Rohan Laird, director general de una aseguradora de salud, dijo en el estadio que por ser blanco, creció en una “posición privilegiada” durante el régimen del apartheid, y que Mandela ayudó a los blancos a superar el peso de sus culpas. “Su reconciliación permitió a los blancos obtener su propia liberación”, dijo Lair. “Honestamente, no creo que el mundo vea otro líder como Nelson Mandela”.

La viuda de Mandela, Graca Machel, y su ex esposa Winnie Madikizela-Mandela estaban en el estadio y se abrazaron largamente antes de la ceremonia.Entre los presentes estaban la actriz Charlize Theron, la modelo Naomi Campbell y el cantante irlandés Bono. El martes se cumplieron 20 años del día en que Mandela y el último presidente de la era del apartheid, F.W. de Klerk, recibieron el premio Nobel de la paz.

De Klerk, quien se hizo amigo de Mandela, también estaba presente.Sones de cornetas y aplausos resonaban en el estadio. La lluvia, considerada una bendición por la población negra, entusiasmó a la multitud. “En nuestra cultura, la lluvia es una bendición”, dijo Harry Tshabalala, un chofer del ministerio de Justicia.”Solo las personas grandes entre las grandes reciben su homenaje. La lluvia es vida.

Este es el clima perfecto para nosotros en esta ocasión”.La gente hacía sonar vuvuzelas, las cornetas de plástico popularizadas durante el Mundial de fútbol de 2010, y entonaba canciones de la lucha contra el apartheid. “Es un momento de tristeza celebrado con el canto y la danza, que es lo que hacemos los sudafricanos”, dijo Xolisa Madywabe, directora general de una firma de inversiones. El estadio de fútbol fue el lugar donde Mandela hizo su última aparición en público, en la ceremonia de clausura del Mundial. Después de las honras fúnebres, su cuerpo yacerá en capilla ardiente en la sede del gobierno en Pretoria, la capital política, y el domingo será enterrado en Qunu, la aldea rural de su infancia en la provincia de Cabo Oriental.

El presidente Barack Obama y su homólogo cubano Raúl Castro se estrecharon la mano durante las honras fúnebres de Mandela, gesto que generó conjeturas de un posible acercamiento entre los líderes de dos enemigos de la guerra fría.

El breve encuentro se produjo durante una ceremonia centrada en el legado de reconciliación del ex presidente sudafricano. Obama saludó a varios líderes mundiales y jefes de Estado que asisten al funeral en Johannesburgo, antes de pronunciar su propio elogio en el que exhortó a una joven generación a hacer suya la obra de Mandela.Más de medio siglo después que Washington cortó relaciones diplomáticas con La Habana, tales gestos entre los líderes de ambos países han sido sumamente inusuales.

Los funcionarios estadounidenses suelen esforzarse por evitar cualquier encuentro con líderes cubanos, incluso al pasar junto a ellos. Camino del podio, Obama también saludó a la presidenta brasileña Dilma Rousseff con un beso en la mejilla. Meses atrás, la mandataria canceló una visita de estado a Washington, furiosa por las revelaciones de que la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos vigilaba sus comunicaciones.Estados Unidos y Cuba han dado recientemente pequeños pasos hacia un acercamiento político, lo que ha aumentado las esperanzas de que las dos naciones puedan estar cerca de un momento histórico en sus relaciones.

Pero los escépticos advierten que los dos países han mostrado señales de acercamiento en el pasado para luego regresar a las recriminaciones.En 2009, Obama provocó repercusiones al estrechar la mano del entonces presidente venezolano Hugo Chávez en la Cumbre de las Américas.

El líder cubano calificó el gesto como “normal” y de gente “civilizada” .

“Normal, somos civilizados. Si lees mi discurso, ¿lo viste? Obedece a eso”, dijo Castro en una breve entrevista con la emisora La F.M. de Colombia desde Johannesburgo.”Me han dicho algo de eso”, dijo Castro a la difusora al ser cuestionado sobre el impacto mediático que ha tenido la histórica imagen.En el discurso al que hizo alusión en la entrevista, Castro ensalzó a Nelson Mandela como “un ejemplo insuperable para América Latina y el Caribe”, y defendió la unidad entre los pueblos.”La Humanidad no podrá responder a sus colosales desafíos ni a su propia existencia sin una concentración de esfuerzos entre todas las naciones”, manifestó el líder cubano en su intervención.

La Casa Blanca restó importancia al apretón de manos. “No fue un encuentro planeado con antelación”, dijo un alto funcionario que pidió el anonimato, en declaraciones citadas por las cadenas CNN y CBS News.

“Por encima de todo lo demás, hoy es un día para homenajear a Nelson Mandela, y ése era el único foco de atención del presidente durante el servicio fúnebre” en Johannesburgo, añadió.Estados Unidos, subrayó, “aprecia que gente de todo el mundo esté participando en esta ceremonia”.No es la primera vez que un presidente de EE.UU. estrecha la mano de uno de los hermanos Castro.

En septiembre de 2000, Bill Clinton saludó al entonces mandatario cubano, Fidel Castro. El encuentro se produjo lejos de las cámaras y no llegó a la prensa hasta más tarde.Poco después de saludar a Castro, Obama aprovechó su discurso para hacer una aparente crítica al régimen cubano, entre otros.”Hay demasiados líderes que aseguran ser solidarios con la lucha por la libertad de Madiba (apelativo cariñoso de Mandela), pero no toleran la disidencia en su propio pueblo”, señaló Obama.El citado funcionario de la Casa Blanca recordó esa frase de Obama y señaló que Estados Unidos “urge a los líderes mundiales a honrar la lucha de Mandela por la libertad al garantizar los derechos humanos básicos de su pueblo”.

Mandela | Homenaje

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Mayor igualdad

Peña Nieto dijo que en México se honrará la memoria de Mandela trabajando por un país más igualitario, y que tenga menos contrastes.




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