Momo calienta motores

Las comparsas llenan las calles en todo el mundo

Desfile del grupo Cordão do Boitatá, una de las comparsas más madrugadoras, que salió ayer domingo por las calles del centro de Río de Janeiro, seguida por miles de personas
1 / 4


Desfile del grupo Cordão do Boitatá, una de las comparsas más madrugadoras, que salió ayer domingo por las calles del centro de Río de Janeiro, seguida por miles de personas
Dos personas disfrazadas caminan en los alrededores de la Plaza de San Marcos, como parte del Carnaval de Venecia, Italia. A la izquierda, en Río de Janeiro el grupo Cordão do Boitatá presentó una comparsa con la serpiente de tela y hule espuma, que alude a la leyenda amazónica del "boitatá", una serpiente de fuego que devora a quienes destruyen la selva
Dos mujeres disfrazadas de felinos saludan a la cámara mientras disfrutan el Carnaval de Berlín, Alemania


El dios Momo ya está listo para su efímero reinado de color y alegría en el mundo.

En Río de Janeiro las comparsas no dan tregua y, desde el amanecer, llenaron ayer las calles de la ciudad de alegría, música, cerveza y miles de juerguistas vestidos con pintorescos disfraces.

Ayer se programaron 52 desfiles de “blocos”, como se conocen en Brasil a las comparsas, algunas pequeñas y otras multitudinarias, que circularon por casi todos los barrios de la ciudad, desde las favelas más remotas hasta la playa de Ipanema.

Uno de los grupos más madrugadores fue el Cordão do Boitatá, comparsa que recorrió las calles del centro de la ciudad, entre edificios de oficinas y caserones coloniales, a las 8 de la mañana, seguida por miles de personas disfrazadas, que dieron rienda suelta al buen humor.

Esta comparsa llevaba en su desfile una gran serpiente de tela y gomaespuma, que alude a la leyenda amazónica del “boitatá”, un ofidio de fuego que devora a quienes destruyen la selva.También rindió homenaje con carteles coloristas a cantantes de samba como Martinho da Vila y al legendario Bob Marley, padre del “reggae”.La orquesta del Cordão do Boitatá estaba compuesta por tambores, bombos, tubas, saxofones, trompetas y clarinetes y entonó tradicionales canciones de samba y “marchinhas”, como se conocen las músicas típicas que se tocan en el carnaval de Río desde hace más de medio siglo.Los propios músicos estaban a tono, con disfraces irreverentes, en especial uno de los percusionistas, que se colgó al cuello una tapa de retrete, con heces de plástico incluidas.Entre el público no faltaron Blancanieves y su madrastra, piratas y princesas árabes, trogloditas, arlequines, una “hippie” con un cigarro de marihuana de un metro, varios Súper Mario Bros y, por supuesto, incontables hombres con ropas de mujer.Un joven llamado Rómulo Mariano, vestido con un camisón femenino, una corona de flores y un abanico rosa y con lunares negros, un atuendo que, según él, era de “princesa de la primavera”, dijo que anteanoche se fue a la cama temprano para estar “bien descansado” en este “bloco”.

En Argentina, Susana Martínez cosió pacientemente los adornos con lentejuelas que lucirán sus hijos cuando bailen al ritmo de los bombos en la murga “Los amantes de La Boca” durante el carnaval de Buenos Aires. Para ella, como para otros vecinos de la ciudad, esta fiesta es “todo corazón y pura pasión”.

El carnaval porteño no tendrá la fama del brasileño o del uruguayo, pero sí garra, color y mucho sabor popular, por el entusiasmo y la dedicación de sus participantes. “Los amantes de La Boca” desfilaron con más de un centenar de agrupaciones carnavalescas por las calles de Buenos Aires anteanoche y más adelante lo harán otras veces a lo largo del mes.

“Yo soy de River Plate, el equipo rival de Boca Juniors, pero qué remedio, hago esto por mis hijos que son boquenses”, dijo días atrás una sonriente Susana mientras confeccionaba decenas de galeras y adornos azules y amarillos. Esos son los colores que identifican al pintoresco barrio de La Boca y al popular club de fútbol que lleva el mismo nombre. En las últimas semanas, esta mujer se reunió periódicamente con otras vecinas para diseñar estrellas, soles y otras figuras que cubrió de lentejuelas y cosió a los chalecos, levitas y pantalones de los bailarines que todos los años desfilan bajo el frenético ritmo de los bombos con platillos, redoblantes y zurdos, los instrumentos que caracterizan al festival de Buenos Aires.

Al otro lado del mundo, en Madrid, la magia, la música y los bailes del Carnaval de Barranquilla invadieron las calles, donde una treintena de artistas y bailarines recrearon esta importante festividad colombiana declarada en 2003 Patrimonio de la Humanidad.

De la mano de la Asociación cultural Nativos de Macondo, formada por inmigrantes colombianos en Madrid, el anfiteatro de la Casa de América acogió ayer este festival conocido por la riqueza y variedad de sus bailes, sus rituales y sus vestimentas.

“Se completó el aforo mucho antes de iniciarse el espectáculo y desgraciadamente no podremos acoger a todos los que quisieran asistir”, señaló el director general de Casa de América, Tomás Poveda, quien recordó que esta institución tiene el objetivo y la vocación de “ser la casa de todos los latinoamericanos en España y en particular de los que viven en Madrid”.Y como en casa se sintieron quienes tuvieron ocasión de disfrutar de la alegría y el colorido de esta celebración que se repite cada febrero y que abre un periodo -como se encargó de ordenar en su bando la reina del Carnaval- de baile, juerga y aguardiente hasta la inevitable llegada del Miércoles de Ceniza.

En Venecia, unas 70 mil personas se congregaron ayer en la plaza de San Marcos para seguir el “vuelo del ángel”, un ritual que se celebra todos los años el primer domingo de carnaval.

A mediodía, la reina de la belleza, ataviada con un vestido blanco, descendió desde el Campanile, la torre más alta de la ciudad de los canales con 99 metros de altura, hasta la plaza de San Marcos.- EFE y AP

Carnaval | Arranque

La alegría del dios Momo invade las calles de varias partes del mundo con música y coloridos disfraces.

En Río

En Río de Janeiro ayer comenzó el desfile callejero de “blocos”, como se conoce en ese país a las comparsas.

En Madrid

La magia, la música y los bailes del Carnaval de Barranquilla llegaron ayer a Madrid, donde una treintena de artistas y bailarines recrearon esta importante festividad colombiana declarada en 2003 Patrimonio de la Humanidad.


Volver arriba