Más de 11 muertos y 40 heridos en enfrentamientos en Iraq

Suníes queman ruedas cerca de la carretera mientras miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes lanzan, una operación para desmantelar las acampadas de los manifestantes suníes en la provincia de Al Anbar.- (EFE)

BAGDAD (EFE).- Al menos once personas murieron hoy y más de cuarenta resultaron heridas en enfrentamientos armados que estallaron tras el desalojo de las acampadas de los manifestantes suníes en la provincia de Al Anbar, en el oeste de Iraq.

Una fuente de la Policía de Ramadi, capital de Al Anbar, dijo a Efe que los choques entre las fuerzas de seguridad y los combatientes tribales se están registrando principalmente en esta urbe y en la de Faluya.

La violencia se desató después de que la policía desmantelara hoy las acampadas de los suníes, que protestan por la marginación que sufren por parte del Gobierno, encabezado por el chiíta Nuri al Maliki.

El primer ministro dio un ultimátum hace ocho días a los suníes para que desalojaran las acampadas porque se habían convertido -denunció- en “una sede y una tapadera” de la organización terrorista Al Qaeda.

Las características de la operación policial son todavía confusas, ya que en un principio la televisión oficial Al Iraquiya informó de que la policía estaba desmontando las tiendas después de alcanzar un acuerdo con los jeques tribales y la gobernación.

Sin embargo, testigos consultados por Efe señalaron que una gran fuerza compuesta por efectivos del Ejército y la Policía entró en Ramadi a bordo de tanques y vehículos blindados.

También explicaron que se produjeron violentos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y hombres armados tribales en varias zonas de Al Anbar.

Este repunte de la tensión se produce dos días después de que fuera detenido el destacado diputado opositor Ahmed al Aluani, conocido por su apoyo a las protestas de los suníes y sus críticas a Al Maliki.

Su hermano y tres de sus guardaespaldas perecieron en choques con la policía durante el arresto, que se llevó a cabo en Ramadi, donde las autoridades establecieron el toque de queda.

A finales del año pasado, miles de iraquíes suníes iniciaron protestas masivas en varias ciudades del país para pedir la liberación de los detenidos y exigir grandes reformas en el proceso político.

Esas protestas se convirtieron en acampadas permanentes en septiembre en las capitales de las provincias de mayoría suníta, entre ellas Al Anbar, donde en las últimas semanas se han producido varios ataques graves contra altos mandos del Ejército iraquí.

El pasado mes de abril, al menos 26 personas murieron durante un ataque de las fuerzas del orden contra manifestantes suníes en la localidad de Al Hueiya, en la provincia de Kirkuk, al norte de Bagdad.




Volver arriba