Marruecos deportó a cerca de veinte subsaharianos a sus países de origen

Marruecos deportó a cerca de veinte subsaharianos a sus países de origen

 

RABAT (EFE).- Las autoridades de Marruecos deportaron anoche al menos a 18 subsaharianos en condición irregular a sus países de origen en distintos vuelos desde Casablanca, supuestamente por su implicación en los violentos enfrentamientos registrados en Tánger el pasado fin de semana entre marroquíes

Según confirmó a Efe Marcel Amiyeto, secretario general de un sindicato de ayuda a los subsaharianos, al menos 18 de ellos de distintas nacionalidades fueron introducidos anoche en aviones a sus respectivos países, entre los que estaban Senegal, Costa de Marfil y Congo.

Por su parte, la embajada de Camerún en Rabat explicó a Efe que un grupo de cinco ciudadanos de su país se negaron a subir a vuelos que los transportarían a Senegal o Costa de Marfil, como les habían sugerido los policías, y se han quedado retenidos en el aeropuerto de Casablanca.

La fuente diplomática deploró el hecho de que el Gobierno marroquí no haya contactado en ningún momento con la embajada, que ha tenido conocimiento del caso de sus compatriotas por vías informales.

Ninguna fuente marroquí ha hecho referencia a las expulsiones, aunque fuentes del Consejo Nacional de Derechos Humanos reconocieron que han tratado de prestar ayuda a los afectados, sin conseguir parar las expulsiones.

Solo uno de los subsaharianos -precisó Amiyeto- consiguió evitar la expulsión y ser liberado tras varias horas, después de demostrar que tiene estatus legal de residente en Marruecos, mientras que el resto no pudo siquiera demostrar su voluntad de residir en Marruecos ahora que el país ha abierto un periodo de regularización de emigrantes.

Los deportados forman parte de un grupo que se vio envuelto en los violentos enfrentamientos de carácter racista del pasado fin de semana en Tánger y que terminaron con el degollamiento de un senegalés.

Algunos de los implicados han sido enviados a prisión directamente por el juez encargado de la investigación, mientras que una veintena de ellos fueron puestos en libertad condicional, aunque la Policía, en lugar de liberarles, los trasladó forzosamente al aeropuerto de Casablanca para deportarlos.

Ni la Organización Internacional de Migraciones ni la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) fueron contactados por el Gobierno marroquí, según confirmaron a Efe desde ambas organizaciones.

Amiyeto reconoció los esfuerzos del Gobierno marroquí para regularizar a los inmigrantes, pero lamentó “las maneras expeditivas” de la última expulsión y “el momento mal elegido” para llevarla a cabo, después de unos actos de violencia en los que las víctimas -recordó- fueron los subsaharianos.

“Estas expulsiones -presagió- anuncian el color de los resultados finales del proceso de regularización”.




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