Llegan a Damasco monjas liberadas tras ser secuestradas

JERUSALÉN  (Notimex).- Las 13 monjas ortodoxas y tres asistentes, secuestradas hace tres meses por extremistas islámicos en Siria, arribaron hoy a Damasco tras ser liberadas anoche en la frontera sirio-libanesa gracias a la mediación de Líbano y Qatar

Las religiosas fueron recibidas en el barrio de Al Qasaa, en Damasco, por las autoridades gubernamentales y religiosas, informó la agencia sirias de noticias SANA.

La liberación de las monjas y sus ayudantes, 16 mujeres en total, fue negociada a cambio de que las autoridades sirias liberaran a cerca de 150 mujeres detenidas, indicó el general Abbas Ibrahim, jefe de los servicios de seguridad del Líbano, quien supervisó el acuerdo.

Las monjas fueron puestas en libertad por sus secuestradores en una operación que duró casi nueve horas, explicó anoche la madre superiora, Blayaa Sayyaf.

Durante el proceso de liberación, el grupo rebelde que las tenía secuestradas las entregó en la frontera siria-libanesa y luego llevadas dentro de Líbano antes de regresar a territorio sirio.

Rebeldes sirios, entre ellos miembros del Frente al Nusra, vinculado con Al Qaeda, secuestraron el pasado 2 de diciembre a las 13 monjas y sus tres ayudantes en el convento de Santa Tecla, en la ciudad cristiana de Maloula, al norte de Damasco.

El régimen sirio acusó a ‘terroristas’, como denomina a los opositores, de haber secuestrado a las religiosas, que posteriormente fueron trasladadas a la localidad de Yabrud, al norte de la capital siria y cerca de la frontera con Líbano.

En declaraciones a la prensa, una de las monjas liberadas agradeció al presidente sirio, Bashar al-Assad, por haber mantenido contactos con el emir de Qatar (Tamim Bin Hamad al Thani)

Además, indicó que no olvidarán “al honesto mediador que fue Abbas Ibrahim”, refiriéndose al director de la agencia de Seguridad General del Líbano.

Mientras hablaba, sentada, la monja aseguró que las 16 rehenes fueron ‘bien’ tratadas durante su cautiverio. “Nos daban lo que pedíamos. Nadie nos molestó”, dijo, al tiempo que negó los rumores sobre que sus secuestradores las habían obligado a quitarse sus crucifijos.




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