Condenan a una pareja estadounidense a prisión en Catar

Por ABDULLAH REBHY

Matthew y Grace Huang fueron sentenciados a tres años de prisión por matar a su hija adoptiva de 8 años en Catar

DOHA, Catar (AP).- Una pareja estadounidense acusada de matar de hambre a su hija adoptiva de 8 años en Catar fue sentenciada el jueves a tres años de prisión, un veredicto que asombró a la familia, según el abogado defensor. Matthew y Grace Huang fueron encarcelados en enero del 2013 acusados de asesinato tras la muerte de su hija Gloria. Quedaron en libertad en noviembre, pero sin posibilidad de salir del país durante su juicio.

El caso planteó interrogantes acerca de posibles malentendidos en un país musulmán conservador donde las adopciones de estilo occidental y las familias mixtas son relativamente escasas. El miércoles, el Departamento de Estado manifestó preocupación de que el tribunal no hubiese considerado todas las pruebas.

También dijo que planteó el caso a funcionarios de Catar en varias ocasiones. La fiscalía solicitó la pena de muerte por considerar que la pareja negó alimentos a la niña y dijo que la menor se quedaba encerrada en su cuarto durante la noche. Se comprobó que la niña había muerto cuando los Huang la llevaron a un hospital en enero del 2013.

Los Huang dijeron que su hija adoptada, que nació en Ghana, murió a causa de problemas médicos complicados con hábitos alimenticios inusuales como bulimia. Los testigos de la defensa dijeron que la niña parecía saludable y activa días antes de su muerte.

Un médico catarí que efectuó la autopsia halló que los huesos de la cadera y la columna vertebral de la niña sobresalían y concluyó que la causa de la muerte fue deshidratación y enfermedad debilitadora, o sea, desgaste muscular.

Durante la sentencia el jueves en Doha, el juez Abdula El-Emedy ordenó que los Huang sean deportados después de cumplir su sentencia de tres años y les impuso una multa de 15,000 riales cataríes, unos 4,100 dólares. Matthew Huang, que había estado trabajando en Catar como parte de las mejoras de infraestructura para la Copa Mundial de fútbol del 2022, se manifestó asombrado. “No podemos creer que hayamos sido condenados”, afirmó.




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