La oposición no cede en Ucrania

Rechaza la jefatura del gobierno que le ofreció Yanukovich

Policías antidisturbios disparan un cañón de agua contra manifestantes, durante enfrentamientos ayer en el centro de Kiev, la capital de Ucrania

KIEV (EFE).- La oposición ucraniana rechazó ayer la oferta del presidente, Víktor Yanukovich, de que asuma la jefatura del gobierno para poner fin a la crisis provocada por las protestas antigubernamentales.

“Nuestra demanda es celebrar elecciones presidenciales este mismo año. Y no pensamos dar un paso atrás. Mantendremos nuestras posiciones en el Maidán (plaza) y en las regiones”, proclamó Vitali Klitschko, líder del partido UDAR (Golpe).

La negativa del carismático boxeador fue recibida con júbilo por las decenas de miles de manifestantes concentrados en la plaza de la Independencia de Kiev, conocida como Euromaidán, y con un ensordecedor sonido de claxon por toda la ciudad.

En reunión con los tres líderes de la oposición parlamentaria, Yanukovich se mostró dispuesto a destituir al gobierno en pleno, principal demanda de la oposición, si ésta aceptaba asumir el cargo de primer ministro.

“Ante nuestra propuesta de derogar las leyes dictatoriales, él responde con la propuesta de introducir modificaciones. Nuestra posición es clara: revocar esas leyes y punto final”, subrayó el opositor.

Con todo, Klitschko no cerró la puerta al diálogo con Yanukovich, ya que informó a sus partidarios que “las negociaciones continúan”.

“No sucumbiremos ante ninguna provocación. Aquí (en el Euromaidán) no hay extremistas. Somos gente pacífica que defiende sus derechos y sus demandas”.

Yanukovich ofreció el cargo de jefe del gobierno a Arseni Yatseniuk, líder del principal partido opositor en el Parlamento, Batkivschina (Patria), desde el encarcelamiento de la ex primera ministra, Yulia Timoshenko.

“En caso de que lo acepte, el presidente decidiría destituir al gobierno en pleno”, afirmó Yelena Lukash, ministra de Justicia.

Al respecto Yatseniuk aseguró que la oposición no teme asumir responsabilidades de gobierno, pero advirtió que eso significaría el ingreso de Ucrania en la UE y la liberación de Yulia Timoshenko, que cumple 7 años de cárcel por abuso de poder.

“El 28 de enero (sesión parlamentaria para revisar las controvertidas leyes y para remodelar el Gobierno) es el día del juicio final. No nos creemos ni una palabra. Solo creemos en los hechos”, agregó.El cargo de viceprimer ministro encargado de asuntos humanitarios se lo ofreció Yanukovich a Klitschko, considerado unánimemente el candidato con más posibilidades de derrotar a Yanukovich en unas elecciones presidenciales.”El presidente está convencido de que el trabajo conjunto con la oposición ayudará al Estado a unirse y a introducir las reformas necesarias para la sociedad y el Estado”, añade la nota oficial.Yanukovich también se pronunció a favor de la modificación de las leyes “dictatoriales” que provocaron el estallido de los desórdenes hace una semana a través de un “consenso político”.Además, ambas partes acordaron que las autoridades pondrán en libertad a todos los detenidos en las protestas de los últimos dos meses paralelamente a la aprobación de una ley de amnistía y la creación de un grupo de trabajo para regresar a la Constitución de 2004.Con todo, el compromiso no le hubiera salido gratis a la oposición, ya que debía comprometerse a persuadir a sus partidarios de que suspendan las protestas en el corazón de Kiev”En relación con esto, los líderes opositores deben garantizar la completa salida de la gente de la calle Grushevski y el cese de toda acción ilegal”, matizó Andréi Portnov, asesor del presidente ucraniano.En caso de acuerdo, agregó, con el paso del tiempo las calles y plazas de la capital ucraniana deben ser desalojadas tanto de manifestantes, como de efectivos de las fuerzas de seguridad del Estado.La propuesta de Yanukovich se produjo cuando manifestantes y antidisturbios habían puesto en peligro la tregua al reanudar anoche sus enfrentamientos en las inmediaciones del estadio del Dinamo Kiev (calle Grushevski).La humareda de los neumáticos quemados, que se podía ver durante todo el día desde cualquier punto del centro de la ciudad, devolvieron hoy a la capital ucraniana su aspecto prerrevolucionario.Por su parte, la policía puso en marcha de nuevo los camiones de agua y, tras día y medio de silencio, volvieron a oirse los ensordecedores impactos de las granadas aturdidoras.El momento de mayor tensión de la jornada fue la captura en el Euromaidán de dos agentes de policía, que fueron supuestamente torturados, lo que llevó al Ministerio del Interior a amenazar con asaltar el edificio del Ayuntamiento, bajo control opositor.Por otra parte, aumentaron a cuatro los manifestantes muertos en los desórdenes ocurridos en Kiev al fallecer hoy un opositor de 45 años que resultó herido el miércoles en enfrentamientos con la policía.



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