La ONU alerta sobre la “impunidad” de los ataques contra la brujería

BANGKOK(EFE).- Naciones Unidas alertó hoy sobre la “impunidad” sobre los ataques por motivos de brujería en Papúa Nueva Guinea, donde el año pasado se aprobó la pena de muerte contra los autores de estas agresiones.

La ONU rechazó el uso de la pena capital y apuntó que las reformas aprobadas contra los asesinatos y violaciones a las personas que presuntamente practican la hechicería no han logrado reducir los ataques, apunta Signe Poulsen, enviado especial del organismo internacional a este empobrecido país del Pacífico Sur, informa el diario papuano “Post-Courier”.

“Los crímenes deben ser investigados de manera efectiva e inmediata y que los autores comparezcan ante la justicia en procesos justos. Esto enviará una fuerte señal de que las respuestas violentas son inaceptables”, declaró Poulsen en rueda de prensa.

El secretario para asuntos legales y justicia de Papúa Nueva Guinea, Jack Kariko, señaló, por su parte, que el Gobierno “está dispuesto a recibir recomendaciones” para aplacar estos delitos.

Amnistía Internacional (AI) estima que cada año se producen al menos 150 casos de linchamiento y ajusticiamiento de personas relacionadas con la hechicería a manos de los ciudadanos, aunque el número puede ser mucho más elevado dado que la mayoría de las muertes ocurren en áreas aisladas y no son denunciadas.

Papúa Nueva Guinea, donde están muy extendidas las prácticas supersticiosas, derogó el año pasado la Ley de Brujería vigente desde 1971, que prohibía realizar “magia negra o hechizos para causar daño” y permitía ajusticiar a las personas acusadas de brujería, aunque estas acusaciones son difíciles de probar.

El Parlamento del país aprobó en mayo del 2013 una serie de enmiendas al Código Criminal para que la pena de muerte se aplique para sancionar los asesinatos, las violaciones agravadas o en grupos o contra menores de diez años.

Hasta entonces, la pena capital en Papúa Nueva Guinea estaba vigente para casos de traición, piratería y asesinato premeditado, pero no se ha aplicado desde 1954.



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