Joven nigeriana sobreviviente de Boko Haram, se reune con legisladores en EE.UU.

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La superviviente de 15 años, Deborah Peter, de uno de los ataques de Boko Haram, durante una rueda de prensa, en el Capitolio en Washington DC, Estados Unidos, ayer, miércoles, 21 de mayo del 2014. La joven habló sobre sus experiencias a los miembros del Congreso.
La superviviente de 15 años, Deborah Peter, de uno de los ataques de Boko Haram, durante una rueda de prensa, en el Capitolio en Washington DC, Estados Unidos, ayer, miércoles, 21 de mayo del 2014. La joven habló sobre sus experiencias a los miembros del Congreso.
La superviviente de 15 años, Deborah Peter, de uno de los ataques de Boko Haram, muestra un papel en el que se puede leer “Devolvédnos a nuestras hermanas” durante una rueda de prensa, en el Capitolio en Washington DC, Estados Unidos, ayer.


 

Washington (EFE).- El Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de EE.UU. continuó ayer presionando a la Administración Obama para que se implique más en el rescate de las casi 300 niñas secuestradas en Nigeria y ataje la amenaza del grupo terrorista Boko Haram.
Los legisladores que conforman el panel insistieron durante meses al Departamento de Estado para que incluyese a la banda en su lista de organizaciones terroristas internacionales, algo que no se materializó hasta finales del pasado año.
“Boko Haram está en un proceso de expansión de su terror y de la frecuencia de estos ataques, los ataques a las niñas. Esa ha sido su evolución; los militares nigerianos se sienten intimidados y asustados, una gran cantidad de unidades militares han huido y (les resulta más fácil) entrar y secuestrar a las niñas”, advirtió el presidente del Comité, el republicano Ed Royce.
Tras reunirse ayer con Deborah Peter, una adolescente que logró huir del grupo terrorista y que compartió con los legisladores su horrible experiencia, Royce insistió en que Estados Unidos debe tomar parte ante la “excepcionalidad” de las circunstancias y la debilidad de las Fuerzas Armadas nigerianas.
Deborah Peter, en una sesión previa a la audiencia, relató cómo escapó de la banda, que sin embargo asesinó a su padre y a su hermano, y pidió a los congresistas que envíen más refuerzos a Nigeria para acabar con la amenaza.
“Quiero que el gobierno sepa que Nigeria está en nuestras oraciones y quiero pedirles que envíen tropas para encontrar a las niñas o ayudar a aquellas personas que perdieron a sus familias”, dijo la joven.
“Tenemos fuerzas estadounidenses bien posicionadas para asesorar y ayudar a las fuerzas nigerianas en la búsqueda de estas niñas, y en este papel, las fuerzas estadounidenses están entrenadas para tratar con situaciones en las que hay rehenes. Por desgracia, las fuerzas nigerianas no lo están”, reiteró.
Boko Haram, que significa en lenguas locales “la educación no islámica es pecado”, lucha por imponer la “sharía” o ley islámica en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiana en el sur.
Desde que la Policía acabó en 2009 con el entonces líder y fundador del grupo terrorista, Mohamed Yusuf, los radicales mantienen una sangrienta campaña que ha provocado más de 3,000 muertos.
Ante el secuestro de las niñas nigerianas, Estados Unidos envió refuerzos para asistir a las fuerzas de seguridad de Nigeria que incluyen cinco funcionarios del Departamento de Estado, dos expertos en comunicaciones estratégicas, un experto en seguridad civil, y un oficial de apoyo médico.
Además, también se encuentran sobre el terreno diez estrategas del Departamento de Defensa, siete consejeros técnicos del Departamento de Defensa especializados en África y cuatro funcionarios del FBI con experiencia en rescates seguros, negociaciones y prevención de secuestros futuros.
El presidente del comité comparó el caso de Boko Haram con el caso de las “chicas de Aboke”, cuando el Ejército de Resistencia del Señor (LRA, en inglés) raptó en 1996 a 139 estudiantes de secundaria en Uganda, algunas de las cuales permanecieron en cautividad durante ocho años.
Royce alertó de que a la comunidad internacional, incluido Estados Unidos, le llevó años tratar de neutralizar las acciones indiscriminadas del LRA, cuyo cabecilla, Joseph Kony, aún se encuentra en libertad.
“Alguien dijo esta mañana que aún no lo hemos conseguido todavía. No, no lo hemos atrapado todavía, pero estamos en ello, y no hay duda de que van a atraparlo. Ahora, tenemos la misma situación aquí. Y, francamente, deberíamos hacer lo mismo. Por el bien de la humanidad, debemos hacer lo mismo. No debemos permitir que este cáncer se propague”, subrayó el legislador.
Desde hace años, Estados Unidos ha desplegado tropas y equipamiento militar para arrinconar al LRA y atrapar a su líder, y aunque no ha logrado apresarlo sí ha reducido el impacto de la violencia ejercida por el grupo terrorista en esa zona del continente africano.
Amanda Dory, subsecretaria del Departamento de Defensa para Asuntos Africanos, resaltó la delicadeza de la situación y subrayó los esfuerzos internacionales tanto de Estados Unidos, como de Francia y Reino Unido, en ayudar al Gobierno nigeriano.
“La intensidad de la opinión pública internacional y el apoyo está contribuyendo de manera productiva a nuestro diálogo con el Gobierno de Nigeria y creo que están dispuestos a trabajar con el equipo multidisciplinario”, explicó la subsecretaria al ser interpelada por la disposición del país africano para atajar la situación.
La persistencia del conflicto con Boko Haram es una de las principales críticas que la sociedad civil nigeriana y la comunidad internacional está lanzando al Gobierno del país, cuya pasividad ante el secuestro de las niñas ha sido denunciada por diversas organizaciones internacionales.




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