Idealización ofensiva

Idealización ofensiva

No agrada al Papa que se le pinte como Superman

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El papa Francisco recibe en la frente la ceniza durante la misa del Miércoles de Ceniza celebrada ayer en la iglesia de Santa Sabina en Roma. A la derecha, el Pontífice se coloca un sombrero de la Guardia Alpina de Italia
Acompañado de otros clérigos, el papa Francisco participa en la procesión rumbo a la iglesia se Santa Sabina, en Roma, donde ofició la misa de Miércoles de Ceniza. En una entrevista publicada ayer por un diario italiano, el Pontífice aseguró que definirle como un "Superman" o una "estrella" es "ofensivo"Una niña charla con el papa Francisco durante la audiencia general que se celebra los miércoles en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano. El líder de los católicos declaró que acostumbrarse a la violencia y la degradación "narcotiza el corazón" de la gente


CIUDAD DEL VATICANO (Notimex).- Por primera vez el papa Francisco confesó su incomodidad con el excesivo entusiasmo que genera su imagen en la opinión pública internacional, pues le parece “ofensivo” que se lo pinte como un Superman o una estrella de rock.

“‘No me gustan las interpretaciones ideológicas, una cierta mitología del papa Francisco”, expresó el Pontífice en una entrevista publicada ayer por el diario italiano “Il Corriere della Sera”.

Además precisó que “jamás se le hubiese ocurrido” salir por la noche del Vaticano a escondidas para darle de comer a los mendigos y recordó que Sigmund Freud decía que toda idealización encierra una agresión.

“Pintar al Papa como si fuese una especie de Súperman, una especie de estrella, me resulta ofensivo. El Papa es un hombre que ríe, llora, duerme tranquilo y tiene amigos como todos”, agregó.

En la entrevista el obispo de Roma dio opiniones ya conocidas, como por ejemplo que considera errada la ideología del comunismo o que no viajará a la Argentina antes del año 2016.

Pero también incluyó detalles inéditos como los contactos fluidos y un intercambio de cartas entre él y el actual presidente de China, Xi Jinping.

También reconoció que en marzo de 2013, cuando fue elegido, “no tenía ningún proyecto para cambiar la Iglesia” ya que no se esperaba una “transferencia de diócesis”, comentó.

Por eso precisó que su gobierno no responde a un plan personal, sino a la búsqueda de poner en práctica las ideas surgidas durante el debate antes del Cónclave.

Asimismo, aceptó también que su estilo de gobierno es consultar las opiniones de todos, porque el Papa se aislaría si decidiese “sin escuchar a nadie o fingiendo que escucha”.El Pontífice aclaró que existe un momento en el cual es necesario “poner la firma” y ahí, quien gobierna, “queda solo con su sentido de la responsabilida”.Sobre las discusiones abiertas con cardenales y obispos respecto de la pastoral familiar, aseguró no sentirse preocupado por el disenso y el encendido debate sobre la posibilidad de entregar la comunión a los divorciados y vueltos a casar.”Es difícil formar una familia. Los jóvenes ya no se casan.

Hay muchas familias separadas, cuyo proyecto de vida común fracasó. Los hijos sufren mucho. Y nosotros tenemos que dar una respuesta. Pero para eso hay que reflexionar mucho y en profundidad. Es eso lo que están haciendo el consistorio y el sínodo”, explicó.”Hay que evitar quedarse en la superficie del tema. La tentación de resolver los problemas desde la casuística es un error, una simplificación de cosas profundas.

Es lo que hacían los fariseos: una teología muy superficial. Y es a la luz de esa reflexión profunda que podrán afrontarse seriamente las situaciones particulares, también la de los divorciados”, apuntó.Por primera vez dijo también con claridad que “el matrimonio es entre un hombre y una mujer”, pero sostuvo que las situaciones de convivencia, impulsados por la necesidad de regular aspectos económicos entre las personas, deberían ser evaluadas “en su diversidad”.”El tema no es cambiar la doctrina, sino ir a fondo y asegurarse de que la pastoral tenga en cuenta las situaciones de cada persona y lo que esa persona puede hacer”, añadió.

El Papa destacó la valentía de Benedicto XVI por haber presentado su renuncia y deslizó: “Tal vez haya otros. No lo sabemos”. Se refería a los Papas que pudiesen dejar sus puestos por propia voluntad antes de tiempo.”Algunos hubiesen querido que se retirara a una abadía benedictina muy lejos del Vaticano. Y yo pensé en los abuelos, que con su sabiduría y sus consejos le dan fuerza a la familia y no merecen terminar en una casa de retiro”, precisó.Además subrayó que Joseph Ratzinger hizo más que nadie para enfrentar los “tremendos casos de abuso” que dejan “heridas profundísimas”.

También advirtió que, no obstante la violencia contra los niños esté muy difundida y la Iglesia haya sido la única institución pública que se movió con transparencia y responsabilidad, es ella la única en ser atacada. Y a la pregunta sobre si siente nostalgia por Argentina replicó: “La verdad es que no siento nostalgia. Querría ir a ver a mi hermana, que está enferma y es la única que queda de nosotros cinco. Me gustaría verla, pero eso no justifica un viaje a la Argentina: la llamo por teléfono y con eso alcanza”.”No tengo pensado ir antes de 2016, porque en América Latina ya estuve cuando fui a Río. Ahora tengo que ir a Tierra Santa, a Asia y después a Africa”, estableció.

Por otra parte, el Papa declaró ayer que acostumbrarse a la violencia cotidiana, a la degradación de las ciudades y a los comportamientos no cristianos “narcotiza el corazón” de las personas.

Durante la audiencia general de los miércoles, ante varios miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro del Vaticano, advirtió contra la “aceptación pasiva” de realidades tristes como el degrado y la miseria.

“Nos acostumbramos a la violencia, como si fuese una noticia cotidiana descontada; nos acostumbramos a hermanos y hermanas que duermen en la calle, que no tienen un techo para protegerse. Nos acostumbramos a los prófugos en busca de libertad y dignidad, que no son acogidos como se debe”, señaló en Pontífice.

De igual forma, lamentó que los fieles acepten vivir en una sociedad que pretende menospreciar a Dios y en la cual los padres ya no enseñan más a los hijos ni a rezar ni a hacerse la señal de la cruz.Entonces entabló un diálogo espontáneo con la multitud preguntando si los hijos o los nietos saben realmente hacerse la señal de la cruz.”Piensen y respóndanse en su corazón.

¿Saben rezar el padrenuestro, saben rezar a la Virgen con el Avemaría? Respóndanse ustedes. Este acostumbrarse a comportamientos no cristianos y de comodidad ínos narcotiza el corazón”, añadió.Asimismo estableció que la Cuaresma, un periodo del calendario litúrgico de 40 días que comenzó este día con la celebración del Miércoles de Ceniza, debe ser un “tiempo fuerte” y un “punto de viraje” que puede favorecer en cada uno el cambio.”Todos nosotros tenemos necesidad de mejorar, de cambiar en positivo, y la cuaresma nos ayuda. Y así salimos de los hábitos cansados y del perezoso acostumbrarse al mal que nos insidia”, ponderó.




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