Unos 2.4 millones de filipinos dependen de la ayuda alimentaria

Imagen de los daños causados por el tifón

GINEBRA (EFE).- Unos 2,4 millones de personas en Filipinas todavía dependen de la ayuda alimentaria un mes después del paso del tifón Haiyan, que redujo o dejó sin medios de subsistencia a más de 5 millones de personas.

“Si se compara el tifón Haiyan con el maremoto de 2004, el saldo de víctimas mortales es mucho más bajo, pero el número de personas damnificadas es casi cinco veces mayor”, señaló en un comunicado la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).

La asistencia alimentaria de emergencia sigue siendo una prioridad en las comunidades afectadas por lo que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) anunció hoy que está aumentando el reparto de víveres, aunque reconoció que las “necesidades son enormes”.

El organismo indicó que distribuirá veinte toneladas de galletas con alto contenido energético entre niños de 2 a 5 años para prevenir deficiencias de micronutrientes, así como 75 toneladas de arroz entre 15.000 personas de las islas de Bantayan y Kinatarkan.

El paso del tifón dejó a Filipinas también sin muchas de sus infraestructuras y se estima que más de un millón de viviendas quedaron dañadas, lo que ha dejado a cuatro millones de personas desplazadas, según datos ofrecidos hoy por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

“Nuestro objetivo es ayudar a la gente a conseguir un hogar seguro en el que puedan reconstruir sus vidas”, explicó el coordinador de emergencias de la OIM en Filipinas, Conrado Navidad.

La secretaria general de la Cruz Roja filipina, Gwendolyn Pang, dijo por su parte que las víctimas del tifón “necesitan saber que podrán regresar a un hogar seguro, que contarán con los medios de subsistencia necesarios para reconstruir sus vidas”.

La sanidad es otro de los desafíos del país, donde 181 equipos médicos (65 extranjeros y 116 locales) siguen trabajando en las áreas afectadas y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha entregado más de 72 toneladas de medicamentos y material médico.

Asimismo ha lanzado una campaña de vacunación contra el sarampión y la polio dirigida a menores de cinco años.

Los riesgos de enfermedades como el tifus, el sarampión o el dengue siguen siendo altos, particularmente en los refugios donde miles de personas que han perdido sus hogares viven hacinadas en espacios insalubres.

El tifón Haiyan arrasó Filipinas el pasado 8 de noviembre con vientos de hasta 315 kilómetros por hora y ha sido el segundo desastre más mortífero en la historia reciente de Filipinas.




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