Una base aérea en Crimea se pasa con sus aviones a la autonomía rebelde

 

MOSCÚ (EFE).- La 204 base aérea táctica de las Fuerzas Aéreas de Ucrania, equipada con 45 cazas y 4 aviones de instrucción, se pasó hoy bajo el mando de la república autónoma ucraniana de Crimea, que no reconoce el Gobierno de Kiev, anunció un portavoz del Gobierno prorruso de esta autonomía.

“La comandancia de la 204 base de Belbek (en las afueras de Sebastopol) anunció que se pasa al lado del pueblo crimeo”, reveló el portavoz a la agencia rusa Interfax.

El Gobierno prorruso de Crimea precisó que en la base aérea sirven más de 800 soldados, con lo que “el número total de militares de las Fuerzas Armadas de Ucrania que se han pasado al lado del pueblo crimeo se acerca a las 6.000 efectivos”.

Poco antes, militares de la Flota del Mar Negro rusa daban un ultimátum a la única base aérea ucraniana de Crimea para que juren lealtad al autoproclamado Gobierno prorruso de la república autónoma bajo la amenaza de “medidas duras” en caso contrario.

Apenas una hora antes de que se conociera el cambio de bando de la base, el comandante de la brigada de aviación táctica de Belbek, Yuro Mamchur, escribía en su página de Facebook “todos los efectivos de la brigada son leales al pueblo de Ucrania y su juramento, y están listos para defender, armas en mano, la integridad territorial de Ucrania”.

Tropas rusas, que han tomado prácticamente el control de toda la península de Crimea, rodean los dos únicos puestos de la Guardia de Fronteras ucraniana que siguen en manos de efectivos leales al Gobierno de Kiev, entre ellos el aeropuerto de Simferópol, capital de la autonomía rebelde.

Controlan el resto de los puestos fronterizos de Crimea y la sede del Servicio Estatal de Guardafronteras (SEG) de Ucrania en esta región.

También se han hecho con el control total del puerto de Kerch, conexión marítima entre Crimea y Rusia a través del estrecho de Kerch, según adelantaron medios locales ucranianos.

“Durante los asaltos a los puestos fronterizos se produce el empleo de la fuerza física bruta, amenazas con armas e intimidaciones. Los militares rusos intentan presionar psicológicamente a los guardafronteras ucranianos para que obedezcan a las nuevas autoridades de Crimea”, denuncia un comunicado de SEG.

Los militares rusos “intentan activamente reclutar al personal, les exigen datos de las unidades operativas y de los colaboradores. También intentan averiguar información confidencial sobre las estructuras de mando”, subrayó el SEG, que denuncia “ataques totales a los destacamentos de Guardafronteras” en las últimas 24 horas.

El nuevo presidente prorruso de Crimea, Serguéi Axiónov, al que no reconoce Kiev, se arrogó el sábado el mando sobre todos los soldados ucranianos destacados en la península y anunció ayer la creación de la Marina de Guerra de esta república autónoma.

Axiónov indicó que el mando de la Armada lo tendrá el contraalmirante Denís Berezovski, que ayer mismo juró lealtad a la autonomía crimea tras desertar como comandante en jefe de las fuerzas navales ucranianas, cargo que había asumido el sábado.




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