Reino Unido asignará guardianes a niños víctimas de la esclavitud

LONDRES (EFE).- Los niños víctimas de la esclavitud en el Reino Unido, como los retenidos con fines de prostitución o para trabajos forzosos, unos 2,000, recibirán el cuidado de guardianes como parte de un programa piloto que pondrá en marcha el Gobierno.

El plan, que empezará a probarse en abril durante un periodo de seis meses, se aplicará en varias autoridades locales inglesas y consistirá en asignar un guardián por cada víctima rescatada, informó hoy el Ministerio de Interior.

Estos tutores especiales son personas especializadas y con conocimiento sobre el tráfico de personas, que tendrán la misión de ayudar a salvaguardar el bienestar de las víctimas.

“Los niños víctimas de la esclavitud suponen un grupo muy vulnerable, con necesidad del apoyo de un especialista”, señaló hoy el secretario de Estado para Seguridad del Ministerio de Interior, James Brokenshire, que confía que este plan ayude a “mejorar la protección que necesitan”.

Esta medida forma parte de una serie de planes que estudia el Gobierno británico para atajar el problema de la esclavitud moderna.

El Ejecutivo de David Cameron confía en presentar a finales de año en el Parlamento un proyecto de ley que permita legislar sobre este problema y fijar las penas contra los responsables de estos delitos.

El año pasado el Gobierno británico adelantó que estudiaba aplicar la cadena perpetua contra los responsables de este delito tras casos que causaron conmoción como el de tres mujeres retenidas durante 30 años.

La esclavitud moderna, según el Gobierno, alcanza proporciones alarmantes pues se estima que más de 2.000 personas pueden ser víctimas del tráfico en el Reino Unido, entre ellas menores forzadas a trabajar en la prostitución.

El caso que más conmocionó al país fue el de tres mujeres que fueron rescatadas en octubre de una casa en Londres tras permanecer en situación de esclavitud doméstica durante 30 años.

Además, en el último año, los medios británicos han mostrado imágenes de inmigrantes ilegales que viven en habitaciones sin las mínimas condiciones de higiene y seguridad y que son explotados a trabajar tras haber pagado miles de libras para ser llevados al Reino Unido con la promesa de empleo y una vida mejor.




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