Pocos paralelismos entre Primera Guerra y situación actual en Europa

 

BERLÍN (Notimex).- El historiador alemán y experto en la Primera Guerra Mundial, Wolfram Wette, consideró que son pocos los paralelismos entre los factores que jugaron un papel relevante en el estallido de esa conflagración y la situación actual en Europa.

El experto proporcionó a Notimex sus 12 tesis al respecto en las que comparó la situación que había en Europa cuando el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 y las condiciones que hay en el Continente en la actualidad.

Rechazó en forma rotunda la ‘perorata’ que lanzó el primer ministro de transición en Ucrania, Arseni Jazenjuk, quien declaró en abril pasado que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ‘está urdiendo la Tercera Guerra Mundial’.

‘Para llamar la atención en el año de 2014 (cuando se conmemora el estallido de la Primera Guerra Mundial) algunos políticos y científicos se han puesto a hacer comparaciones históricas que presentan como lecciones históricas’, indicó.

‘Así, el politólogo (Herfried) Munkler ha declarado que ve semejanzas entre el principio de la Primera Guerra Mundial y el actual conflicto que hay en Europa, porque Rusia está otra vez plagada por el miedo de estar siendo cercada, como en ese tiempo (1914) lo estaba Alemania’, planteó.

‘De lecciones históricas de ese tipo quiero distanciarme en forma expresa y en vez de eso tratar de resolver la interrogante sobre los factores que realmente posibilitan una comparación seria’, expresó.

Alemania jugó el papel de desencadenante de la Primera Guerra Mundial. En ella pelearon entre sí 40 países, murieron 17 millones de personas.

‘Una Guerra de la que el historiador y diplomático estadunidense George F. Kennan calificó como la causa originaria de la catástrofe del siglo XX’, indicó Wette durante una conferencia en octubre del 2013 en Dortmund.

Lo anterior, añadió, ‘porque esa guerra no terminó con el Tratado de Paz de Versalles, sino que continuó en las cabezas de la gente, y porque de ella partió la línea directa de continuidad hasta Hitler y la Segunda Guerra Mundial’.

Alemania era en los años previos al estallido de la Primera Guerra un Imperio y en toda Europa, y no solo en la Alemania Prusa, el militarismo se había convertido en un nuevo tipo de manifestación en los planos político y social, y éste mantenía continuamente presente el peligro de guerra, puntualizó Wette.

La primera tesis se refiere al prestigio social que representaba en la Alemania de 1914 la profesión de militar, la figura del Oficial era la central en esa sociedad en esos años.

‘Hoy tenemos una sociedad (alemana) en la que el que la figura del Oficial no tiene ningún papel relevante. Los nuevos prototipos de la ejemplaridad (en Alemania de 2014) son los ´héroes cotidianos´, los que salvan a otros, las personas con valor civil’, añadió.

La segunda tesis es sobre ‘la influencia del sector militar en la política de gobierno (en 1914): en ese entonces, los líderes militares tenían acceso continuo y directo sobre quienes decidían entre la paz y la guerra, como el Kaiser (Emperador)… Hoy en día son el gobierno y el Parlamento (alemanes) los que ejercen el control sobre el sector militar’.

La tercera es que la visión que se tenía de la guerra en Alemania, Imperio en el que cursaban muchas teorías sobre la confrontación militar y la aseveración de que eran un destino inesquivable. ‘Con ello se conducía a la gente al fatalismo’.

‘Hoy (en Alemania) la gente sabe: las guerra son obra de los seres humanos. Pueden ser impedidas. La paz es posible y debe poder realizarse a través de buena política’, señaló el experto.

La cuarta tesis se refiere a la mentalidad guerrera de finales de la segunda mitad del siglo XIX y de principios del XX que dominaba en la sociedad alemana.

‘Hoy, la mayoría de las personas en nuestro país muestran en manifestaciones de masas y en sondeos de opinión que aspira a la paz’, puntualizó Wette.

‘La política no puede ya pasar por alto ese rechazo contra los conflictos armados y debe tomarlo en consideración, lo que actualmente es la más importante pieza integral para el futuro deseable de una política alemana que se oriente en general hacia la solución de conflictos por medios civiles’, añadió.

La quinta tesis se refiere a ‘las mentiras de guerra: en 1914 el pueblo alemán fue puesto frente a los carros de guerra de la militarista élite alemana, con la mentira de que había que defender al país’.

Señaló que también hoy las mentiras militaristas y guerreras son una parte fija de los conflictos militares y por ello exhortó a sus conciudadanos: ‘la desconfianza sigue siendo hoy como antes, un deber civil’.

La sexta es ‘la voluntad de hacer la guerra: en 1914 había en Alemania la voluntad de hacer la guerra tanto en las cúpulas política y militar del Imperio alemán, pero también en general en las élites tradicionales’.

Apuntó que hoy en día domina en los políticos y en la población alemanes un pensamiento en categorías de prevenir la guerra para evitarla.

La séptima tesis es el nacionalismo: ‘en 1914, el nacionalismo era una causa esencial de guerra. Hoy, el nacionalismo en Alemania y en la Unión Europea no ha desaparecido del todo, pero los nacionalistas no están en condición de crear figuras de enemigos nacionales ni odio nacional que puedan provocar un conflicto militar en Europa’.

La octava tesis es el factor que constituyen las mujeres: ‘En 1914 no había mujeres en las posiciones líderes de la política y la economía (en el Imperio alemán). Eso se ha modificado gradualmente lo que permite esperar el fortalecimiento de la política de prevención de guerra’.

La siguiente tesis se refiere al derecho internacional: ‘desde 1914, la expansión del derecho internacional ha hecho considerables progresos. Hoy está solo en conformidad con el derecho internacional lo que se refiere a la autodefensa y sanciones con el mandato de las Naciones Unidas’.

La décima tesis es Europa como potencia pacífica: ‘en 1914 casi no había una idea de Europa. Se pensaba en categorías de estados nacionales que competían entre sí, que veían la guerra como un medio legítimo de su política de poder’.

‘Hoy Europa es una potencia pacífica en las relaciones internas entre los países de la Unión Europea, con las estructuras correspondientes’. Alertó que, sin embargo en cuanto a las relaciones con el exterior, desde 1990 se ha producido una revitalización de la militarización de la política exterior.

La penúltima tesis es el armamentismo: ‘en 1914, la carrera armamentista jugó el papel de incentivar la guerra porque quienes tomaban las decisiones decidían el punto en que la harían estallar de acuerdo con el momento en que tuvieran predominancia armamentista’.

‘Hoy, las naciones industrializadas, Alemania bien adelante, inundan al mundo con armas de todo tipo. Las exportaciones de armas son el contrario de la prevención de la guerra’, indicó.

La ultima tesis versa sobre el carácter de la guerra futura: ‘en 1914 había en las cabezas de los políticos a cargo y de los militares terroríficas ilusiones sobre el carácter de una guerra futura. Se creía en la posibilidad de una guerra corta pero al mismo tiempo se sabía que ésta se podría convertir en una guerra popular a largo plazo e industrializada’.

El historiador alemán planteo la pregunta de cómo son hoy en día esas ilusiones y respondió que se saben las consecuencias de una guerra nuclear y con bombas de hidrógreno, y hay una vaga idea de los que sería una guerra cibernética y una guerra con drones y robots.

‘Lo que no está claro es si de ello se han sacado hoy en día las lecciones necesarias’, concluyó.

Wette es Doctor en Filosofía, es historiador y escritor. De 1975 a 1995 estuvo en la Oficina Federal de Investigación de la Historia Militar en Breisgau.

Es Catedrático en la Universidad de Freiburg, cofundador del Grupo de Trabajo Investigación Histórica de la Paz y coeditor de la serie ‘Historia y Paz’, así como del Anuario para la Investigación Histórica de la Paz.

 



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