Peligro para prorrusos

Peligro para prorrusos

Advierten que si no reciben ayuda "los aniquilarán"

KRAMATORSK, Ucrania (EFE).- Al menos 20 milicianos prorrusos murieron ayer en los combates con fuerzas gubernamentales ucranianas en las afueras de Slaviansk, bastión insurgente en la región de Donetsk.

“Ahora disponemos de datos sobre 20 milicianos muertos y decenas de heridos entre la población civil”, dijo un portavoz rebelde a la agencia rusa Interfax.

Antes, el jefe comandante de las fuerzas de autodefensa de la ciudad, Ígor Strelkov, informó sobre diez bajas en el bando prorruso, incluidos civiles, y veinte heridos.

Strelkov admitió que las milicias se encuentran en inferioridad numérica ante las fuerzas ucranianas, pero aseguró que, pese a todo, él y sus hombres no tienen intención de abandonar la ciudad.

“Resistiremos hasta el fin, pero si no recibimos ayuda, nos aniquilarán. Si no logramos defender la ciudad, moriremos todos, eso está claro”, dijo a la agencia rusa RIA-Nóvosti.

Por su parte, la televisión rusa confirmó que las milicias prorrusas habían sufrido numerosas bajas en la localidad de Semiónovka, a las afueras de Slaviansk.Los prorrusos han decidido reforzar el puesto de control situado tras el puente que conduce al centro de la ciudad, el principal objetivo de la ofensiva ucraniana, junto a Kramatorsk, que se encuentra a unas pocas decenas de kilómetros.Mientras, el Ministerio del Interior de Ucrania informó de que las fuerzas gubernamentales sufrieron cuatro bajas mortales y 30 heridos.El ministro del Interior, Arsén Avákov, declaró a los periodistas en uno de los puestos de control a la entrada de Slaviansk que la operación para neutralizar a las milicias y retomar la localidad va lenta porque quieren evitar víctimas civiles.

“Estamos atados de pies y manos ya que a nuestro alrededor hay población pacífica. Algunos nos apoyan, otros no, eso no importa, los militares ucranianos no pueden disparar a la población pacífica” afirmó.

Además, reconoció que los rebeldes prorrusos están bien adiestrados y cuentan con armamento pesado, lo que ralentiza el avance de las fuerzas leales a Kiev.

Las milicias prorrusas estarían integradas por menos de un millar de efectivos, entre los que figurarían veteranos de guerra, así como militares que sirvieron en los Ejércitos ruso y ucraniano.

Por otro lado, Suiza ha congelado 140 millones de euros del ex presidente de Ucrania Víktor Yanukóvich y de sus allegados, como parte de las sanciones de la Unión Europea para ese país.

Advierten desastre

Rusia advirtió ayer que puede producirse una “catástrofe humanitaria” en las ciudades del sureste de Ucrania donde las fuerzas ucranianas llevan a cabo una ofensiva para recuperar el control.

En un comunicado, el Ministerio ruso de Exteriores afirma que “la acción de castigo” de las fuerzas ucranianas causará “nuevas víctimas entre la población” y alerta de que comienzan a escasear los medicamentos y a haber problemas de desabastecimiento de productos.

La Cancillería insta a las autoridades de Kiev, a las que califica como “los organizadores del terror contra su propia población”, a que tomen conciencia y “cesen el derramamiento de sangre”.

Les pide “que retiren sus tropas y se sienten a la mesa de negociaciones para dialogar sobre la forma de resolver la crisis política”.

Todavía no ha dado tiempo a terminar los días de luto declarados por los fallecidos en la sangrienta tragedia de Odessa, y en el Este de Ucrania de nuevo ha corrido la sangre”, agrega el texto del Ministerio ruso de Exteriores.Destaca que “el Ejército ucraniano y los destacamentos especiales del Sector de Derechas, bajo la cubierta de la Guardia Nacional, continúan con una operación criminal, obligando a la población por la fuerza a unirse a ellos”.




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