París exhibe vehículos que participaron en las primeras ediciones del Dakar

 

PARÍS (EFE).- El salón Retromobile de París exhibe desde hoy hasta el domingo una colección de coches y motos que participaron en las primeras ediciones del rally París-Dakar, coincidiendo con el 35 aniversario de esta prueba.

En total, los visitantes podrán ver seis coches y dos motos que compitieron en este rally entre los años 1979, cuando se celebró por primera vez, y 1987.

Este periodo de tiempo “coincide aproximadamente con la época de Thierry Sabine, el fundador de la prueba”, explicó a Efe el organizador de la exposición y redactor jefe de la revista “Youngtimers”, François-Xavier Basse.

La idea de crear esta competición surgió en 1977, cuando Sabine se perdió en moto por el desierto de Libia durante un rally entre Abiyán y Niza (Francia) y decidió compartir esta experiencia con una prueba que transcurriera por paisajes parecidos.

“Al principio era solo una carrera de aficionados, de gente que preparaba el coche en su garaje. Con el tiempo los fabricantes se fueron implicando más”, relató Basse.

Por ejemplo, los hermanos Claude y Bernard Marreau, dos mecánicos de profesión que se lanzaron a la aventura en la primera edición de la prueba con un Renault 4 Sinpar que habían modificado ellos mismos y que ahora se muestra en el salón.

Con este vehículo lograron la segunda posición entre los coches y la quinta plaza en la clasificación general, después de superar un periplo de 100.000 kilómetros, los que separaban París de la capital senegalesa.

“En el primer Dakar íbamos a la aventura, mientras que ahora, con el nivel de tecnología actual, si no hay un buen equipo y un fabricante detrás es difícil llegar o, al menos, quedar bien clasificado”, señaló a Efe Claude Marreau, que se especializó como conductor.

Su hermano Bernard, quien se encargó más de la navegación, explicó que actualmente los participantes cuentan con más colaboradores y “ya no tienen la sensación de aislamiento, de estar solos en el desierto”, que experimentaban los primeros competidores.

Los dos hermanos participaron juntos en nueve ediciones del rally y se coronaron como ganadores de la prueba en el año 1982.

La exposición permite ver la “carrera armamentística” en la que se enzarzaron los fabricantes de coches, que cada vez fueron ganando más protagonismo, según Basse.

Los vehículos incrementaron la potencia y velocidad, como el Renault 18 Proto nº185, de 160 caballos y capaz de alcanzar los 190 kilómetros por hora, con el que los hermanos Marreau compitieron en 1984.

Ese mismo año, los pilotos Marc Lacaze y Pierre Bouillé participaron con un Citroën Visa, de 140 caballos y una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora.

Antes de partir, la escudería propuso a Bouillé que probara el vehículo y éste decidió reforzar el chasis pese a la indignación de la marca, que no entendía como un aficionado se atrevía a proponer mejoras.

Sin embargo, gracias a este cambio, los pilotos consiguieron terminar el rally con la octava posición, mientras que otros dos vehículos del mismo modelo que también competían se vieron forzados a abandonar la prueba.

A partir de los años 80, “se empezaron a necesitar prototipos con más prestaciones para poder terminar la prueba, ya que los coches normales ya no eran suficientes”, indicó Basse.

Desde la primera edición de 1979, en la que participaron 182 vehículos, hasta la de este año, que contó con 439 participantes, ha habido muchos cambios en las tecnologías, pero también en el recorrido.

Por razones de seguridad, desde el año 2009 el itinerario transcurre por América del Sur, algo que hace la prueba “completamente diferente”, en la opinión de los hermanos Marreau.

“Sudamérica es fantástico, pero el Dakar permitía mirar a África por lo menos una vez al año”, recordó Claude, mientras que su hermano Bernard destacó que en ese continente había un contacto muy cercano con los pequeños talleres de mecánicos que encontraban durante la ruta, especialmente durante los primeros años.




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