ONU: La discriminación es un problema que crece en Europa

GINEBRA (EFE).- La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, abogó hoy por un mundo sin discriminación y donde las personas no sean perseguidas por su orientación sexual, raza, creencia religiosa, compromiso político, o por simplemente, elegir al compañero de vida.

“Dalit o braham, peul o pole, gay o heterosexual, tycoon o auper, mujer, niño o hombre -sin tener en cuenta su etnia, su edad, su forma de discapacidad, sus creencia o su estatus económico- son seres humanos iguales en dignidad. Y todos, sin discriminación, tienen derecho a los mismos derechos”, afirmó Pillay ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

La Alta Comisionada se dirigió hoy por última vez al Consejo de Derechos Humanos, dado que dejará el puesto el próximo 31 de agosto.

Pillay será seguramente substituida por el príncipe Zeid al Husein de Jordania, dado que el secretario general de la ONU, Ban Ki moon, lo propuso el pasado viernes como nuevo Alto Comisionado para los Derechos Humanos.

Según el procedimiento, cabe al secretario general nombrar al Alto o Alta Comisionada, y a la Asamblea General aprobar la nominación, aunque dada las consultas previas, se espera que el nombramiento de Zeid al Husein sea aprobado sin dilaciones.

Pillay ha ocupado el cargo desde septiembre del 2008, más que cualquiera de sus predecesores, que sólo cumplieron un mandato.

La sudafricana, de origen indio, aceptó renovar su cargo pero sólo por medio mandato, algo que Ban aceptó.

Durante estos 6 años Pillay ha denunciado violaciones de derechos humanos en todos los rincones del mundo, pero especialmente ha hecho hincapié en la lucha contra la discriminación en cualquiera de sus formas.

Hoy no fue una excepción, y si bien se refirió a situaciones críticas en países, recordó la importancia de la lucha contra la discriminación.

Pillay recordó que no hay Estado en el mundo que no tenga algún problema de discriminación o violación de los derechos humanos, y cabe a su Oficina denunciarlos.

“Para un Estado (las violaciones) son tácticas antiterroristas abusivas. Para otro, trato inhumano de minorías o migrantes. O políticas de austeridad que afectan fundamentalmente a los más vulnerables. O problemas de corrupción y de apropiación indebida de fondos públicos”, dijo.

“Ciertos Estados deben pensar que lesbianas, gay, bisexuales, transexuales, o mujeres, o albinos, o personas de cierta casta, religión o raza tienen menos derechos que otros de vivir con dignidad”, añadió.

“Todas y cada una de las violaciones a los derechos humanos son ilegítimas sea contra personas que son críticas, contra migrantes, contra minorías, indígenas, personas de un género específico, clase, casta o raza”, concluyó Pillay.

La Alta Comisionada también tuvo palabras para Europa Occidental y recordó que, incluso en países con democracias bien establecidas, la lucha contra la discriminación pueden quedar socavada por la retórica extremista.

“Estoy muy preocupada por el reciente incremento en varios países de Europa Occidental de un discurso basado en el sentimiento racista y anti-inmigración, y en la intolerancia religiosa”.

Pillay recordó que el nuevo Parlamento Europeo incluirá a un líder de un partido alemán que dijo- “Europa es el continente de las personas blancas y debería quedarse así” y contará con la presencia de un líder de un partido francés que comparó el rezo pacífico de los musulmanes en las calles con la ocupación militar de los nazis.

También citó a un diputado italiano que prendió fuego a los colchones de inmigrantes que dormían bajo un puente.

La Alta Comisionada hizo balance de lo que ocurrió durante su gestión y dijo que si bien se han logrado varios avances en ciertos aspectos, “lamentablemente, la comunidad internacional sigue incapaz de reaccionar contundente y rápidamente a crisis, incluidas situaciones de graves violaciones de los derechos humanos con alto potencial de convertirse en conflictos regionales”.

Con respecto a Siria, Pillay dijo “que la violencia sin escrúpulos que padecen los sirios no es sólo una tragedia para ellos sino un ejemplo trágico para la causa de los derechos humanos”.

“Es escandaloso que crímenes de guerra y contra la humanidad se cometen con total cotidianeidad y con completa impunidad”, según la Alta Comisionada, quien denunció la incompetencia del Consejo de Seguridad, el máximo órgano decisorio de las Naciones Unidas.

En cuanto a Sudán del Sur, Pillay alertó de la posibilidad de que haya una hambruna sin precedentes en el país más joven del mundo, dada la incapacidad de sus líderes y de la comunidad internacional de poner fin al conflicto civil que asuela el país desde el pasado diciembre.

En relación a la República Centroafricana, la Alta Comisionada se alegró de los avances logrados en aras a la reconciliación en el país, pero alertó de que el riesgo de enfrentamiento religioso a gran escala permanece intacto.

Finalmente, Pillay se refirió a la pena de muerte y denunció tanto las más de 200 condenas a la pena capital perpetradas en Irán este año como “los horrorosos procedimientos de acabar con la vida de seres humanos” en Estados Unidos.- Marta Hurtado



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